domingo, 22 de agosto de 2010

Reflexiones sobre el empleo a "toro pasado" II

PARTE II

La cigarra es un individuo aislado, autónomo con solo la responsabilidad de la perpetuación.
La hormiga es el miembro de un gigantesco organismo vivo (sin autonomía apenas) lo mismo que un dedo nuestro no tiene autonomía y es prescindible respecto a la supervivencia del organismo total…
Por lo que la comparación entre ambos es estúpida o interesadamente manipuladora.
Se dice: ¡Los trabajadores quieren trabajar!
Debería decirse: ¡Los trabajadores son personas que necesitan ganar dinero para el sustento diario!
¿El esclavo necesita el trabajo?
Claramente no, el esclavo necesita vivir libre.

SOBRE LOS SINDICATOS

En todo este contexto ¿Son necesarios los sindicatos?

SI.
El ser humano como ser social, necesita organizarse.
Durante muchos años ha creado diversas formas de organizaciones: sindicatos de rama, de gremio (gremiales), partidos políticos, asociaciones culturales, asociaciones mafiosas, y así una larguísima lista, y creciendo.
Cuando denostamos de los sindicatos, y les ponemos de chupa dómine, somos injustos y poco lógicos.
Creo que deberíamos poner nombre y apellidos a los denostados.
Decimos: ¡Los sindicatos son unos vendidos!
¿Todos?
NO.
Aquí nombres y apellidos (con pruebas o nos ponen un pleito).
Criticas: SI, con mención a la acción de la falta cometida (aquí la inacción con respecto a los parados).

Hoy tenemos en nuestro país multitud de organizaciones sindicales: los autollamados de clase (CCOO, UGT, CNT, USO) y muchos más que no pongo por no ser exhaustivo, los de ideología no marxista como Sindicato TNS (sindicato nacional-sindicalista), y muchos mas.

¿Es justo que los nombremos con los mismos adjetivos y en el mismo paquete a todos?
NO.
¿Podemos decir que todos sus militantes son corruptos y perversos?
TAMPOCO.
En definitiva, el sindicato cumple una función de contrapeso para que la balanza no esté permanentemente inclinada al lado del empleador.
Al mismo tiempo es un garante del cumplimiento de las reglas de juego que se acuerden entre los agentes sociales,  que sin su concurso sería la ley de la selva.
Poniendo algún ejemplo de lo que asevero, pongámonos en la hipótesis de un caso.
Lo podemos centrar en los “consejos de un veterano” a un becario.
Figura por la que siento un especial cariño.
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Historia acaecida hace unos años, corría el año del Señor de 1995 cuando ocurrió lo que os contaré.
Me dirijo a un joven recién terminados los estudios que se quiere incorporar al mercado productivo:
Hola amigo, si eres un veterano del mundo del trabajo quizás debas pasar, pues esta parte la quiero dedicar al novicio, que fijo es el que va a "disfrutar" del contrato "basura", aunque quizás no esté mal que leas esto para corregir errores cometidos.

Como decía, ¡hola amigo!, ya has terminado los estudios, pocos o muchos, fáciles o difíciles pero de todas formas con mucho esfuerzo y sacrificio.
Te encuentras con los "papeles" en la mano y la sensación de que empiezas una etapa muy esperada, aunque ya estás algo mosqueado pues tus amigos que se anticiparon te habrán contado algo y no sabes si creértelo.

Es hora de poner en práctica lo que ya aprendiste en sociales con los curriculum vitae (cosa que de nada vale como más adelante te darás cuenta).
Se que esperas encontrar un sitio donde poder desarrollar lo aprendido, que en un corto espacio de tiempo ganarás fama y dinero, que por fin te podrás ir de casa o por lo menos tener un piso donde ir con las "pivitas" y los amigos sin el coñazo de los padres que aunque te quieren mucho son un "peñazo".
Por fin dirás "abur" a los deberes y las tareas y podrás dedicarte bastante tiempo a lo que de verdad te gusta, (porque vosotros al contrario de lo que los viejos creen, si sabéis lo que os gusta y queréis).

Os ponéis a la tarea de rellenar el curriculum vitae con todo cuidado, resaltando todo lo que creéis que le va a ser de utilidad al empleador (como lo llaman al empresario ahora) esperando que las faltas no sean tenidas en cuenta, y os disponéis a fotocopiar y repartir como si fuera propaganda de buzoneo (error gordo como más adelante se demostrará).

Si eres titulado, esperarás encontrar algo al menos relacionado con tus títulos puesto que para eso te has preparado.
Sabes que en el mundo tienes que tener dinero para vivir bien.
Y es a ello a lo que aspiras.

Si no eres titulado, sabes que lo tienes más difícil y ya vas con la moral más baja.

Si no te he perdido la pista amigo Paco ya vas por los "tropecientos" curriculum vitae repartidos y te han recibido de todas las maneras, aunque todas te han dejado un mal sabor de boca.

Por fin un día recibes noticias de que se han informado en tu escuela y que pases por una empresa para entregar tu currículum vitae, (para tu sorpresa en esa empresa ya dejaste tu currículo y no te llamaron) sin embargo tomas de la mesa de tu cuarto la carpeta que contiene unas docenas de currículum que te sobraron de la última campaña, y te encaminas a esa empresa con un ejemplar en la carpeta de gomas que todo aspirante que se precie porta en el sobaco.

Ya te veo como entras en el polígono industrial entre una multitud de vehículos, todos con una actividad febril y dando la sensación de que descargan bultos de heroína u otra droga ilegal (por lo clandestino de los movimientos).

Tienes un sabor raro en la boca cuando aprietas el timbre y esperas que te reciban.

No se abre la puerta, por el contrario permanece cerrada mientras una cara asoma por una ventana con mirada temerosa.
Una vez que se cerciora de quien eres y qué quieres, saldrá a recibirte.
Mientras esperabas, has observado como en la empresa anexa las visitas que iban a descargar, llamaban con una contraseña a la cancela o portón metálico, (en todo el polígono, si no es por la presencia de coches aparcados, parecería a algunas horas desierto).


Ya nuestro héroe ha sido aceptado por el "empleador" y le han citado para el lunes próximo a las siete quince de la mañana.
En casa todo son parabienes y felicitaciones como si le hubiera tocado la lotería. Parece que aunque el contrato es en formación y por lo tanto muy barato, es ó debe ser motivo de felicitación.

Que amplio es el mundo que se abre ante nuestro personaje, que se siente poseedor de todas las esencias de la sabiduría, aunque alguna incertidumbre le pellizca el estómago.

Este lunes llegó el primero, tuvo que esperar hasta que vino el que tenía la llaves de la puerta para poder entrar, mientras, habían ido llegando los compañeros con mucho sueño encima y pocas ganas de hablar, al contrario que nuestro amigo que ostentaba una "diarrea verbal".

El encargado le presentó a los que serían sus compañeros en un rápido pase e inmediatamente le asignaron las tareas.

“El gigante con los pies de barro”

La nave es mediana y desangelada, de suelo de cemento, fue construida para otros cometidos, menos para alojar personas con trabajo sedentario.
Estas pequeñas empresas son los pies de barro del gigante multinacional.
El gigante se homologa a través de las diversas agencias de calidad, mientras que las reparaciones postventa las encarga a subcontratistas tercermundistas que no están homologados ni nada que se le parezca.
Las condiciones en que se trabaja en esas empresitas es como digo tercermundistas en su trato y en sus prestaciones sociales, incluso me atrevo a pensar que respecto a las cuentas con la Hacienda pública son también tercermundistas.

De todas formas nuestro amigo Paco no se da cuenta de esto, puesto que es su primer contacto con el mundo real del trabajo.
Comienza con la reparación de un equipo de una multinacional de las que es subcontratista su empresucha.
Se siente muy bien y muy importante con esta tarea.
El lugar no es (y de eso si se da cuenta desde el principio) muy cómodo, es verano y el calor es agobiante, pero como no tiene referencias no puede comparar y se cree que todo es igual en todas partes.
Cuando termina la jornada, se va a casa donde cuenta sus experiencias y el calor incómodo que pasa, donde recibe de su padre una "batallita" sobre lo mal que lo ha pasado y ha tenido que aguantar él.
Se suceden las jornadas una tras otra, con un salario ridículo, unas condiciones malas y unos "encargados" catetos integrales.
En esta situación permanecen hasta que un día les reúnen para comentarles que se va a producir la llegada de empleados de la multinacional que vienen para quedarse con ellos.
Hoy se siente bastante mal, pues ha tenido una diarrea.
Dejan de beber el agua del grifo y están con las botellas compradas a precio de estraperlo en el bar.
En la reunión les animan a confraternizar con los empleados de la multinacional.

“El desembarco”

Hoy han llegado los empleados que nos dijeron.
Son gente vieja, salvo algunos, aunque todos son de bastante más edad que nosotros, han ido llegando junto con sus bancos de trabajo y herramientas, algunos son muy diligentes, pero en cambio alguno de ellos parece que porta un cabreo bastante gordo, éste tiene una cara con un gesto duro y no está nada contento con sus jefes, siempre tiene una frase en la boca que suelta constantemente:-¡Esto es un calvario!, por lo que a partir de ahora le llamaré Kalvario.

Verdaderamente me encanta que estén aquí estos de la multinacional, pues tendré la oportunidad de aprender algunas cosas y quizás sirva para salir del tedio que me producen mis compañeros, que me han defraudado en toda la extensión de la palabra, pues parece que han juntado a todos los "moñas" del instituto y me los han puesto a lado.
Además como los de la multinacional tienen sindicatos a lo mejor incluso ganamos algo.

Entrada editada en 16/11/2016 para mejorar la sintaxis.

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