domingo, 30 de octubre de 2011

¿Hacia una dictadura 2.0?


Ahora también quieren apoderarse de la red 2.0 para su beneficio y encorsetamiento de las personas…
Encincodías.com ponen un artículo que me mueve a la reflexión. 
Que es lo que ha despertado mis alarmas…
Este párrafo en concreto, parte de un artículo que “articula” toda una acción coercitiva de las personas en la expresión de su vida social, y de su libertad de expresión:
[“El estudio señala que un 64% de los directivos que han participado en el sondeo reconoce que suele consultar el perfil de los candidatos a un puesto de trabajo en las redes sociales antes de la entrevista. De hecho, tres de cada diez admiten haber descartado a algunas personas por no tener presencia en este tipo de redes o tener un perfil pobre o poco actualizado.”]

Es decir, de una manera clara y sin subterfugios ni neo lengua: Ya ni nos molestamos en recurrir a chivatos ni a vecinas/os chismosos… simplemente recurrimos a las redes sociales.

Todo presunto candidato ahora o en el futuro, se replanteará el actuar de manera libre y espontánea en las redes sociales, pues a un futurible “empleador” no le puede gustar nuestra actitud, nuestras filias sociales, políticas, deportivas o simplemente la manera de expresarnos en comunidad…

También pretenden ahormarnos con sus requisitos como son “un aspecto apropiado, suficiente experiencia, currículos veraces, y saber enfrentarse a la entrevista y por supuesto hacer gala de modales exquisitos…
Cuando lo que van a conseguir es que los futuribles empleados creen unos perfiles absolutamente falsos e identidades hechas a la medida, desvirtuando y ya devaluando las redes sociales que exijan perfiles sin avatar por en medio ni seudónimos, que solo un lobotomizado o un irresponsable facilite información en su muro que le pueda ser dañosa, ni siquiera sus aficiones futbolísticas (pues el “empleador” puede ser hincha radical del equipo rival),  con lo que la libre opinión quedará cercenada de raíz…

A este artículo le contrapongo como vacuna el post  Una soñada entrevista de trabajo, real donde el candidato dio una dosis de su propia medicina al “empleador”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Formulario de contacto en privado / también vale para suscripción por email

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *