domingo, 16 de septiembre de 2012

La “santa transición” (Una mirada al pasado)


Creo llegado el momento de contar mi versión de la transición, puesto que estamos en el umbral de otra nueva.
Hasta ahora me sujetaba lo "políticamente correcto", pero ahora solo es una labor de "historiador" que vivió la transición y los hechos que cuento, otras personas me podrán dar otra explicación, pero no es la que yo viví, esa no puede ser falsificada con ningún título universitario o diploma conseguido, yo tengo el aval de la experiencia que viví consciente y lúcidamente.

La “santa transición”

Efectivamente, un vendaval está sacudiendo España, político por supuesto, décadas después se lo llamaría “la transición”.
Es un cambio de régimen lo que se está gestando, donde el régimen autárquico de  Franco, está dejando paso a una democracia que la están diseñando…
La oligarquía financiera se ancla firmemente y toma posiciones… 
La única izquierda existente hasta entonces, muy organizada y estructurada, hace ya tiempo que se posicionó entre el tejido social… me refiero naturalmente al partido comunista, pues los socialistas son casi inexistentes, a excepción de pocos personajes, como Redondo y otros significados personajes… pero el control del movimiento obrero lo copaban en exclusiva los comunistas.

La extrema derecha de Blas Piñar y Sánchez Covisa, eran pocos y en retroceso…
Habían perdido la batalla entre las clases populares. Su implicación en la represión durante el fenecido régimen, no fue una recomendación para la popularidad entre la clase obrera que la temía y odiaba y la clase dirigente (bancos y empresarios adinerados) que la despreció siempre, aunque se aprovechó de sus acciones violentas…

La empresa estaba tomada por los miembros del partido que copaban el sindicato del antiguo régimen, y el control de la gente era real, los mantenían adoctrinados y cuando no se podía los tenían coaccionados físicamente…
En los descansos para desayunar y en las tertulias, eran donde se realizaban los adoctrinamientos y las historietas con moraleja de como los "esquiroles" recibían su pago…como digo no se cortaban a la hora de usar la fuerza física…
Cuando se realizaba un paro, eran los piquetes informativos los que te informaban con argumentos sólidos como barras de hierro… no te llamaban a la razón, pasaban directamente a la acción.
Personajes como M……, eran habituales componentes de piquetes, éste en particular era el que pegaba a las mujeres, que lo disfrutaba de manera ostensible… 
Estaba el llamado “lejía” porque había estado en la legión… 
Un hijo de un comandante del ejército que militó en el FRAP, minusválido de poliomelítis en las piernas, que tiraba cócteles de gasolina a los guardias y a quien no lo era, que cuando era detenido, enseguida papi lo sacaba de la comisaría…
Con estos modos de operar, tenían el convencimiento de que tenían asegurada la posición…
Se equivocaron de medio a medio…
Aparecen los socialistas, no se les conocen grandes méritos en la “lucha” contra el régimen, pero me da la sensación, de que eso a la gente no le importaba tanto…
Si que eran un posible rival del partido comunista… no fueron bien recibidos por los comunistas, que los tachaban de traidores, aburguesados y socialdemócratas… tan solo por eso a mucha gente ya les cayeron bien.
No participaban en los piquetes coactivos, eso era monopolio de los comunistas que se sentían muy bien zurrando la badana a los remisos…
Las asambleas donde se decidían los conflictos y las medidas a tomar, se votaban siempre a mano alzada…
Pues decían que era mas real, y se implicaba más la gente, que las votaciones secretas eran el refugio de los cobardes y traidores…

Los socialistas iniciaron una campaña para que se abandonasen los sindicatos verticales…
Decían que había que abandonarlos para no legitimarlos, naturalmente los comunistas se oponían  ferozmente (con el trabajo que les había costado infiltrarlos para que ahora viniesen a echarlos de los sindicatos) ellos reclamaban que era mejor la estrategia de luchar desde dentro…
No eran más que intentos de justificarse para no irse de la butaca conseguida…
Me hizo gracia la estratagema de los socialistas y me uní a ellos en la campaña colocándome una pegatina reclamando la supresión de los sindicatos verticales y la celebración de elecciones sindicales…
En la política nacional, el que fuera hasta entonces secretario general del movimiento Adolfo Suárez, lo nombraron jefe del gobierno y promovió reformas políticas, legalizó al partido comunista un jueves Santo y posteriormente convocaría un referéndum para la reforma política…
Las izquierdas no creían en ella y querían una ruptura… perdieron las votaciones…
Decían que la gente  estaba por el centro político y la moderación, la verdad en mi opinión es que años de soportar en las fábricas a los del partido comunista con sus métodos mafiosos, habían conformado una opinión en contra de los excesos sindicales de comisiones obreras que eran la correa de transmisión del partido comunista, vamos, que se les ponían los pelos como escarpias de pensar en una España gobernada por los comunistas…
Por eso les parecía buena cualquier opción que los frenara. Cuando la actitud blanda de Adolfo Suárez  les hizo ver que no era buen dique, la gente empezó ha pensar en otras opciones…
En las fábricas, el papel moderado y firme de los socialistas a través de UGT, ganó predicamento, cuantas más presiones soportaban de parte de los comunistas, más apoyos recibían, incluso llegándose a considerarles héroes muchas veces…
Las acusaciones de los comunistas de colaboradores con el enemigo les daban más rendimiento político que otra cosa.
En las primeras elecciones sindicales democráticas posteriores, fueron literalmente barridos por el sindicato socialista UGT… Que no presentó cuadros señeros ni con historial de cárcel…
La furia que esto desató en los comunistas fue enorme, ya no eran los dueños de las fábricas ni podían imponer impunemente a sus piquetes… eran castigados en las votaciones, ya secretas y no a mano alzada…
Antes, en el régimen, convocaban paros por las cosas más nimias, paros que eran seguidos por la totalidad de la plantilla gracias a la acción de los piquetes, cuando firmaron los dos sindicatos los llamados “pactos de la Moncloa”, que supusieron una regresión en derecho y recortes salariales, ya sin movilizaciones en contra al haberlos firmado los dos sindicatos… 
Que ironía, por la décima parte de lo firmado, hubieran quemado el país… 
Ahora habían cambiado por poder condiciones sociales… 
Claro que nos vendieron “la burra” de lo importantes que eran para la estabilidad  política…
Los que pedían subidas salariales del 28%, se tragaban subidas ridículas, cuando no directamente recortes.


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