domingo, 30 de septiembre de 2012

Símbolos y sentimientos.



Símbolos

La mayoría de las veces son la expresión gráfica de los sentimientos humanos individuales o colectivos.
Son de gran importancia y todos ellos se deben respetar si se es tolerante con los demás…
O están sujetos a legislación civil o religiosa, donde son de obligado cumplimiento el respetarlos so pena de castigo severo…

Tienen su importancia como señal de aviso, pues advierten de la presencia de una determinada y previsible forma de actuar.
Una serpiente coral avisa con sus colores de lo letal que puede ser un encuentro no buscado con ella…

La bandera que ondea en un puesto fronterizo avisa que se entra en un sitio donde rigen normas y leyes particulares…

Los símbolos de navegación marítima, los viales de circulación automovilística, así de este modo los innumerables símbolos…

Mi reflexión va en el sentimiento de un símbolo en lo personal y colectivo que lo manifieste públicamente y las servidumbres y grandezas que conllevan este hecho de manifestarlos con gran publicidad.

El soldado, sabemos que es militar por los símbolos que porta y que le obligan…
De tal forma le obligan, que toda acción reprobable que haga vestido con los símbolos militares, tendrán el agravante de deshonrar el uniforme.

El religioso (de cualquier religión) que se comporte de forma reprobable vestido con los símbolos religiosos, no solo estará faltando a sus creencias, sino mancillando esa misma religión.

Del mismo modo, cualquier persona aunque no sea militar, policía, religiosa, es decir un ciudadano sin otra connotación que la de ciudadano que porte encima una pulsera con la bandera de su Patria como símbolo ostensible de sus sentimientos, estará obligado así mismo por esos símbolos, que le obligarán a tener un comportamiento cívico en todo momento.


Estas normas de sentido común están siendo olvidadas en nuestra sociedad “descafeinada”.
Todo símbolo que ostentes te obliga a vivir y comportarte como los principios que se manifiesta en el propio símbolo. Lo contrario es una contradicción personal que te pasa factura.

Esta sociedad trata de hacernos ver como cosa normal el  vivir en contradicción constante, de ahí nuestras incoherencias y nuestros problemas.
Es común el observar a:
El que vive en lo personal distinto a lo que manifiesta en su discurso público.

El que critica la corrupción administrativa y política y forma parte entusiasta del entramado de corrupción y corruptelas varias…

El que se salta todas las normas morales de su religión en su vida privada (y a veces también en la pública) y ostenta un símbolo religioso al cuello…

Si portas o te revistes de un símbolo, que sea para demostrar la grandeza de los principios que subyacen en él a través de tu comportamiento, lo contrario será mancillar el símbolo que ostentas y de paso a ti mismo.


Sentimientos.

Éstos no tienen ya tan claro las reglas, pues entran muchas veces en contradicción…
Es importante el no atacar los símbolos ajenos, pues estarás hurgando en los sentimientos de alguien, y no podrás preveer su reacción a ello, pues  puede ser imprevisible y a veces desproporcionada.

Si soy identitario, no deberé quemar la bandera símbolo de la nación de la que quiero emanciparme, pues la reacción lógica no será comedida ni proporcionada (salvo que se busque la embestida).
Jamás pisotearé una bandera ajena, pero estaré dispuesto a pisotearle la cabeza al que pisotee mi bandera…Eso será lo que encuentren los “ nacionalistas quema banderas ”.
Esto es un sentimiento…
Y mi bandera un símbolo…




Última edición 17/mayo/2013



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