miércoles, 13 de febrero de 2013

Desapego material





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No voy a hablar de desahucios…
Solo de la reflexión a la que llegué yo mismo en mi búsqueda por sobrevivir a mi divorcio con la pérdida total de todo lo que tenía, me fui a dormir al coche con 50€ en el bolsillo por todo patrimonio (menos que esta desahuciada) y con la misma deuda…
Y logré sobrevivir a todo ello.

Dice esta señora que vio toda su vida tirada en la calle…
Esa es la cuestión.
¿Qué creemos que es nuestra vida?
¿Son nuestras posesiones (da igual que sean importantes o insignificantes)?

Observaba a los pajarillos buscar comida donde podían, ya eran adultos y no disponían de domicilio fiscal, dormían en donde pudieran refugiarse…
Lo mismo le sucedía al resto de animales en libertad…

No es lo mismo el caso del perro abandonado con el que me crucé por el camino, ese tenía un aspecto desaliñado, de mirada triste y perdida, sucio y flaco (al contrario de los perros en libertad que están lustrosos y bien alimentados…

¿Me pregunté si quería ser yo el perro abandonado o el perro en libertad?

¿Quería ser como el pajarillo tal vez?

¿Qué diferenciaba a los animales que vi libres del estado del hombre?

Claramente el sentimiento…
Los hombres hemos cifrado nuestro sentido de la felicidad en la posesión ficticia de bienes mobiliarios y dinerarios reflejados en una identidad fiscal…

Cuando la realidad es que el atarse a los bienes terrenales te asegura la cadena de la infelicidad terrenal.

Tomó sentido en mí la frase: “Nada tengo, nada temo”
Buscaré la manera de alimentarme y cobijarme de las inclemencias del tiempo por mí mismo, sin cadenas físicas o afectivas…
Desapego total a las cadenas humanas….

No conocía el minimalismo por aquel entonces, fue más tarde cuando comencé a conocer que las reflexiones a las que estaba llegando por mí mismo…eran definidas como filosofía minimalista, trufadas de budistas.

No importa quién inventó nada, solo es importante que llegues a la conclusión tú mismo y la implantes en ti.

Otras reflexiones sobrevenidas: “No necesites poseer nada que te puedan quitar”.

“No ansíes nada, disfruta de lo que consigas en ese momento”

“Disfruta del momento al máximo, nunca sabrás si es el último”

“Agradece a Dios cada día que tienes la oportunidad de respirar, y si no eres creyente, felicítate por esa oportunidad igualmente”

Mi amigo Luis Jose me apunta una que incorporo:"No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita"


4 comentarios:

  1. A estas reflexiones con las que terminas el artículo añadiría otra que se ha repetido una y mil veces pero que no por ello deja de ser cierta: "no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita".

    Un abrazo

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    Respuestas
    1. Efectivamente, lo apuntado lleva implícito esa frase...
      Edito y la pongo.
      Un abrazo

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  2. A muchas reflexiones similares se llega por enfermedades o fallecimientos de personas cercanas. O enfermedades propias. Qué o quién somos, con qué nos identificamos, qué es importante y qué accesorio en nuestras vedas, etc. son preguntas que si las sentimos de verdad en nuestro interior nos hacen replantearnos un montón de cosas de nuestras vidas. El problema es que sólo nos las planteamos si nos toca una tragedia de forma cercana.

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    Respuestas
    1. Llevas toda la razón, mi tragedia fue la destrucción de la vida que había construido con todo lo añadido, realmente fue una muerte (no física)pero muerte al fin al cabo, lo positivo es que de esta "muerte" se sale y yo salí...
      Salí, pero con unas reflexiones profundas que me enriquecieron como persona, casi sin ataduras.

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