miércoles, 27 de febrero de 2013

Medir el éxito.





Esa medida es siempre subjetiva.
Lo medimos con respecto a unos parámetros predefinidos…

Pero no estamos acertados, debemos medir con respecto al momento que comenzamos, desde esa posición podremos observar si hemos adelantado con respecto a la salida mucho o poco, puesto que si comparamos con lo que nos falta para la meta nos puede parecer que no nos hemos movido (sobre todo si nos hemos puesto una meta muy ambiciosa).

Para algunos el simple sobrevivir es un éxito descomunal…
Para el  ambicioso, no haber ganado 1000 y sólo haber ganado 100 significa un fracaso.

Cuando quieras evaluarte, mira desde dónde partiste, observa por donde vas y estarás más acertado.

Personalmente hace 5 años partí de 50€, sin techo sobre mi cabeza, una salud lastimosa y sin visualizar una salida…
Hoy he salido de mi casa (que pago puntualmente), me he encaminado a realizar compras para proveer mi frigorífico a la tienda más cercana del barrio mientras caminaba abrigado bajo los -1º centígrados de ambiente y una incipiente nevada…
Mi salud ya es muy razonable para una persona de mi edad…He mirado hacia atrás desde donde partí…y lo puedo calificar de un éxito.

He crecido como ser humano, pronto celebraré mi tercer aniversario de creación del blog, ese desde donde lucho por mantener las libertades de los otros como medio de mantener mi propia libertad.

Todo por mi propia tenacidad y empeño, pero con el auxilio de la Providencia…

El éxito lo mido por lo avanzado, no por lo que falta para las cumbres lejanas que vimos al partir, -me estoy refiriendo al artículo Los tres senderos que publiqué, ignoro si lograré pasar de los riachuelos del valle, si pasaré el árido desierto y podré escalar las cumbres…
Pero eso no me importa, lo importante es que camino y hago mi propio sendero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Formulario de contacto en privado / también vale para suscripción por email

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *