viernes, 15 de marzo de 2013

3 años después...



En mis crónicas de un desempleado reflexionaba sobre la situación... bien, han pasado 3 años de esas crónicas…
¿Qué puedo destacar de lo acontecido desde entonces?

El desempleo ha crecido en varios millones de personas, ya está tomando cotas entre los privilegiados del empleo…
Los entonces parados con hipoteca y mayores de 45 años, esos, no habrán encontrado empleo, se les habrá acabado el subsidio de paro y están en el “disfrute” del subsidio temporal de 400€, cierto que han intentado que se les quite…
Pero no ha sido posible ese deseo…

El crecimiento masivo entre la población del desempleo ya no tiene la función correctora que les era muy útil a “los ingenieros sociales” que iban a aprovechar las circunstancias para realizar los ajustes en la reglamentación laboral para adecuarla a su gusto…
Al ser masiva, ya es un factor distorsionador del consumo y por lo tanto de la estabilidad del sistema.

El desempleo es un factor beneficioso en un nivel controlable…
Pero ya se ha descontrolado y amenaza seriamente con demoler el sistema establecido…
Podemos decir que el factor “desempleo deseable” ha derivado en efecto indeseado y dañino, es decir ha mutado en un tumor canceroso…

El calendario es determinante en la mayoría de los casos, pero lo es también el factor no científico de la “suerte” que como añadido tememos las personas individualmente y colectivamente…

Los inanes y deseados sindicatos de mis crónicas, ahora  se manifiestan explícitamente contra el desempleo…

Ni los subsidios ya son suficientes (no hay dinero para tantos) ni la labor de “bombero” de los sindicatos institucionales, sirven ya para parar el desastre. Sólo la creación de empleo lo hará…
Pero no el empleo que se les ha ocurrido, ese empleo precario y de formación…
Solo empleo con valor añadido, estable y bien pagado, puede obrar el milagro…

Para mí en lo personal, llegan tarde los sindicatos institucionales, por acción del calendario biológico cada vez es más alta la muralla que me separa del empleo.
El factor suerte, aliado con la prudencia, me ha mostrado un camino incierto pero practicable…
De lo contrario habría caminado al desastre, cosa que creo haber evitado hasta ahora.

¿Para cuantas más personas llegan tarde esos “inanes” sindicatos?
Para millones me temo, pero en el mal está la solución.
Esos millones para los que ya llegan tarde, serán determinantes en el cambio que se precipita sobre todos los protagonistas de esta historia…

Observemos los ingredientes de  este “guiso”:
·        Corrupción descontrolada
·        Crisis de confianza desatada.
·        Frustración democrática.
·        Descontento social…
¿Cuál puede ser el plato que se sirva con esos ingredientes?

...

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