sábado, 18 de mayo de 2013

"El corral de la comedia 2.0"



Observando los acontecimientos nacionales me recorre una corriente casi orgásmica al observar como el devenir de los hechos, con sus ajustes de cuentas vía ERES personales (periodistas de El País por ejemplo) todos ellos ya talluditos que estuvieron instalados en la cresta de la ola en las últimas décadas, hoy cuando son ya mayores y veteranos, inconscientemente los reciclan en veteranos vengadores de sí mismos y los obligan a ajustar cuentas con sus mentores/jefes/protectores/pagadores en el pasado inmediato…
Y todos ellos pasan a engrosar las numerosas “hordas” 2.0 desde donde reverdecen en un grito final cual ave Fénix.
Aquí en 2.0 ya no tendrán los agasajos ni las palmaditas en la espalda de antes… y menos los magros emolumentos pasados; tendrán que gestionar sus ahorros y dar rienda suelta a su rabia en beneficio de la sociedad, esta vez libres de sicariato…
Bienvenidos la club de la comedia 2.0…

Esta entrada tuiteada a @gervasanchez  como elemento conductor aprovechando que tuiteaba dando testimonio en 1ª persona en apoyo al ERE unipersonal que le han proporcionado a Maruja Torres en el diario El País me viene de perlas para la reflexión que me ronda la cabeza desde hace tiempo: la venta de dignidad y de honra.
Hace tiempo aprendí de una frase importante que leí no sé donde: “No cambies por oro lo que no puedes conseguir con oro”.
Cuando encuentre una tienda donde pueda adquirir un kilogramo de dignidad, es cuando empezaré a ahorrar para adquirir la que cambié en algún momento, hasta entonces, administraré la poca que me queda con cicatería.

Una cosa importante que encuentro en el uso y abuso de las redes web, es que podemos participar en este “corral de la comedia 2.0” (como lo llamo con ironía y no con maldad aviesa) como un modo de “ajustar cuentas” hasta con nosotros mismos.
En este corral 2.0 acabamos los veteranos y comienzan los noveles y se convierte en un medio de lo más útil…
Ya es normal el que si “nos tocan las narices” resolvemos con una frase: “Ahora voy y lo tuiteo”
Y es efectivo este ajuste de cuentas…

2 comentarios:

  1. Impresionante tu reflexión Avalon llena de crudeza amarga propia de una persona agraviada. Espero no sea perenne esa amargura vengativa que presentas en tu magnifico artículo.
    La frase “A cada cerdo le llega su San Martín” se hace cierta en muchos momentos y maneras, y como dejas entrever, a todos no llega nuestro San Martín.
    Bravo por la sinceridad sin excluir tus propias culpas.
    Un abrazo de ya tu amigo Homo cabreatus

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  2. Gracias por comentar Cabreatus, efectivamente esa frase de “la hora de San Martín” es recurrente en mí a lo largo del blog…
    No temas, no soy un resentido, si un “escaldado” que del agua fría huye, y siente “cierto placer en el constatar que los otrora serviles con el poder, les aplican a ellos su propia medicina”.
    Un abrazo también para ti amigo H. Cabreatus.

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