miércoles, 12 de junio de 2013

Gestionando nuestra vida.



Compañeros han apuntado reglas de productividad, otros recuperar el auténtico descanso semanal etcétera…
Todos con el propósito de luchar contra el estrés, ese pérfido factor que nos amarga la vida cuando no, nos la quita…

Bien, mi propuesta es absolutamente simple:
Eliminación del calendario como norma de obligado cumplimiento.

Eliminando el calendario de nuestras vidas, solo tendremos tareas.
·        Tarea de producir (lo que produzcamos).
·        Tarea de ocio.
·        Tarea de disipación.
Pero ya sin estar sujeto al calendario; naturalmente que no me refiero al imposible destierro del calendario al que estamos sujetos por imperativo legal o laboral…

Desde que adopté nuevas formas de vivir, he comprobado que me va mejor que antes, hago lo que tengo que hacer cuando me da la gana salvo que me venga impuesto por imperativo legal.
Ya el lunes no es el primer día de trabajo, ni el viernes el último, ni los fines de semana son el viernes, sábado y domingo…

Lo que tenga que hacer lo hago cuando es menester y puedo…
El calendario solo es un instrumento como la agenda, de coordinarme con los demás, lo mismo que el reloj, que lo uso para coordinarme con el medio.

Realmente si hay un primer día de algo como por ejemplo es el lunes que le decimos "el primer día laboral", habrá por lo tanto el síndrome del lunes…

 Llevemos a cabo la tarea de producir con el orden y el ritmo  adecuado a la calidad que queremos…

Lo mismo para la tarea del ocio, que será a nuestra satisfacción.

La disipación será más anárquica y terapéutica…

Del mismo modo que usamos para coordinarnos los usos horarios mundiales, del mismo modo que tenemos en cuenta las fiestas locales; haremos un uso solo como medio de coordinación del calendario semanal.

La flexibilidad será nuestra novedad: Enfrentaremos nuestras tareas cuando convenga.

Las tareas las haré todas con el mismo impulso y resolución, eliminando toda imposición.
El trabajar contra corriente tiene muchas ventajas, pues si trabajas cuando otros descansan, no serás interrumpido en las tareas que necesiten mucha concentración.
Al salirte del “calendario semanal” de los “ladrones de tiempo” les estás haciendo más difícil el que te roben tiempo, pues te lo roban por coincidir con su “tiempo” que tratan de optimizar a tu costa.
Reflexionemos la frase que hemos escuchado o dicho muchas veces: “Es que hace lo que le da la gana”  la mayoría de las veces esconde una envidia por nuestra parte, más que un crítica…
La realidad es que gestiona de manera personalizada sus tareas, y no están estandarizadas por el calendario común.

Resumen de mi propuesta:
·        Eliminemos de nuestra gestión personal la idea del calendario semanal, manteniéndolo solo como medio de coordinarnos con los demás.
·        Eliminemos las obligaciones y cambiémoslas por tareas a realizar de la mejor y más satisfactoria  forma posible de hacerlas.

Si lo conseguimos, obtendremos la desaparición de los síndromes del “lunes”.

1 comentario:

  1. En cuanto te lo permitan las circunstancias... es cierto que si haces lo que te apetece lo harás en general bastante bien. Un saludo.

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