miércoles, 31 de julio de 2013

3 llamadas.






Tenemos hoy en día un instrumento magnífico (el teléfono móvil), que es a su vez la llave de la vida, no le damos la importancia  que tiene  -aunque la intuimos- ; puedo hablar de ello con más perspectiva, pues por mi edad, he vivido cuando no disponíamos de él; para realizar una llamada nos teníamos que desplazar hasta un locutorio de telefónica, -solo el rico, las autoridades y el médico, disponían de teléfono-.


Accidente tren Santiago

·        El contenido de las cajas negras
·        El maquinista hablaba por teléfono con Renfe cuando volcó a 153 km/h.

Una llamada como ésta  -de la que desconocemos el contenido hasta ahora- descontroló al conductor con el resultado dramático que todos conocemos…
Llamada determinante como miles de ellas, de las que no tenemos constancia.


Hace 10 años, termino una asistencia técnica en un cliente cuando suena mi móvil  -en ese momento ya he arrancado el vehículo de trabajo y me dispongo a circular…-  es mi esposa, tomo la llamada y su voz agitada y llorosa me dice que el monte cercano a nuestra costosa vivienda está ardiendo y se aproxima hacia el chalet…
Estoy a dos horas de camino, le contesto, la intento calmar con el argumento de que los bomberos de nuestra pequeña ciudad está a menos de 1000 metros, que los llame o mejor se vaya al mismo tiempo a buscarlos para alejarse de la casa…
Mi esposa está fuera de sí, histérica y descontrolada…no puedo hacer nada estando a dos horas de distancia, pero resuelvo ponerme en camino rápidamente.
La llamada me ha alterado enormemente, olvido mi natural prudencia, piso el acelerador, el vehículo se dispara hacia delante y acabo incrustado en la pared…
Esa providencial pared impidió que me matara y matase a otras personas en la conducción alocada que previsiblemente hubiera realizado al ir en auxilio de mi esposa… llamada determinante.


Jueves pasado, contesto a una llamada sobre las 21:30 estando viajando en el Metro de Madrid, una voz de hombre atruena mis oídos:
-Hola abuelo…

Ocho años antes…
-Abuelo, ¿Por qué te vas?
- Porque a los mayores a veces la vida se les pone difícil y lo mejor es vivir cada uno por su lado, cuando seas mayor lo entenderás…
No te vas a quedar solo, tienes a tu padre y a tu madre, a tus tíos y tías…
-Pero yo quiero seguir viviendo contigo abuelo…
- La vida es de ese modo, pero yo siempre te querré…
- ¿No nos volveremos a ver?
- Eso nadie lo puede afirmar, pero una cosa te quiero decir: Digan lo que te digan  -que seguro que te dirán cosas-  yo siempre que tu quieras seré tu abuelo de amor, aunque no sea biológico… recuérdalo siempre.

Se queda dormido en mis brazos, me levanto del sofá y me encamino a su dormitorio…
Lo meto en la cama, lo arropo y persigno con mi dedo pulgar formando una  Cruz con el dedo índice mientras rezo una Salve y un Padre nuestro, me despido de él con un beso en la frente y me encamino a mi cama donde permaneceré hasta las seis de la mañana en que partiré en mi furgoneta para el ignoto destino que me aguarda…

La actualidad:
Esa voz de hombre que me llama abuelo, no puede ser otra que la de mi nieto…
-¿Antonio? pregunto con cierta emoción en la voz…
-Soy yo abuelo…

Lo que sigue me lo ahorro, pero relata un encuentro a través del teléfono de dos seres que se aman a pesar de haber pasado 8 años sin contacto, cuando el niño de ocho años ha crecido  -aunque aún dependiente- habiendo dispuesto de móvil, me llama por su propia voluntad…
En nuestra conversación me  recuerda mi aseveración de que sería siempre su abuelo…cosa que le reitero.
Llamada determinante,  pero aún no sé que determina, solo el tiempo nos lo dice.

La tecnología ni es buena ni es mala, es solo el uso que se haga de ella, y es determinante siempre, solo que varía el ritmo, ahora es determinante en su inmediatez, entonces en el “pleistoceno” de mi infancia lo era una carta que tardaba en llegar 15 días…

5 comentarios:

  1. Muy interesante reflexión Alberto. Los medios son a veces como una hoja en blanco, en la que escribimos lo que creemos conveniente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y a veces “no resulta conveniente”, antes de realizar una llamada, párate y piensa, ¿Está conduciendo? No llames.
      ¿Es una llamada con mensaje emocional? Espera a hacerlo cuando sea seguro para el receptor.
      Piensa si tu llamada puede ser DETERMINÁNTE.
      Un saludo amigo Ivan

      Eliminar
  2. Pues me parece una precaución muy sensata. A mí también en ocasiones me ha ocurrido lo mismo. Es horrible la sensación de impotencia de no poder estar en el lugar y que se te exija una acción. Y es muy propia de damiselas horrorizadas. Que consciente o inconscientemente te culpan por el crimen de no estar allí.

    ResponderEliminar
  3. Los móviles, los ordenadores, internet... son herramientas poderosísimas; y como tales siempre pueden tener un lado oscuro, todo depende del uso.
    En efecto es muy peligroso coger el móvil al volante, yo he vivido también alguna situación que al final ha quedado en un susto. Si no espero ninguna llamada, no contesto y cuando llego al destino, miro quién me ha llamado. Si estoy esperando alguna llamada importante, me aparto con prudencia, paro el coche y devuelvo la llamada. Bueno, y en el mejor de los casos, si viajo con mi esposa de copiloto, ella me coge el teléfono y me hace de secretaria :-)
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De acuerdo con tus opiniones…
      Pero una cosa que no digo en el post, es lo determinante que es el estado de ánimo…
      El otro día regresábamos del aeropuerto de despedir a mi sobrina, íbamos en caravana por la autovía, mi hermano abría marcha, su estado de ánimo compungido por la preocupación del viaje de aventura de su niña pequeña , cuando le entra un wasap y solo el sonido de la entrada dado el ánimo que tenía en ese momento, le desconcentró y se pasó la salida…
      Esto me hace tener la convicción de apagar totalmente cualquier cosa que distraiga de la conducción, pues lo determinante no son las llamadas, son los estado de ánimo…
      Sirva este comentario como apostilla a mi post.
      Un abrazo amigo mío…

      Eliminar

Formulario de contacto en privado / también vale para suscripción por email

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *