viernes, 2 de agosto de 2013

El vencejo y el tritón.






Estos dos animales, son el medio por el que quiero contar como la solidaridad humana hacia el mundo animal, a veces mal entendida y con múltiples errores de práctica,  a pesar de todo, aún resulta favorable el juicio a favor de los humanos por su empatía hacia ellos, los animales…




Me acerco a un banco de la estación del metro para esperar el próximo tren que llegaría en 6 minutos, en el banco está una joven mujer con un “Piercing” en el labio superior y un tatuaje en el brazo izquierdo que pone con caligrafía inglesa “Laly”, mantiene sobre sus rodillas una caja de zapatos con la tapa medio abierta…
Miro en su interior, veo un ave, que identifico enseguida como un “vencejo común”; observando como la joven se afana en darle de comer lo que me parece pienso en remojo de gato o algo similar, le digo:

-Esa ave es un vencejo y solo come insectos en exclusiva, además es un ave protegida y de imposible supervivencia en la cautividad de una jaula…

-Lo llevo a un refugio de aves… me lo encontré en esta misma caja ayer y parecía muerto, pero ya bebe agua y ha abierto los ojos y comido algo.

-Si ha comido algo de eso, indica las ganas de vivir que tiene, y el que beba es bueno, pues posiblemente esta deshidratado. ¿A que refugio lo llevas?

-Al de Batán.
-Estás bastante lejos aún…lo menos a una hora de camino.

Viajo un rato con la joven y su “protegido” hasta que se apea para un trasbordo…

Hay que resaltar la actitud empática y generosa de la joven mujer, que en esta canícula de fin de julio, bajo un frente de calor africano que soportamos desde el miércoles en Madrid, que deje sus ocupaciones, y armada de mochila tome el metro, y se desplace a un lejano destino con el solo objetivo de salvar la vida a un pequeño animal…

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Se presenta el adolescente de mi casa con un “invitado” nuevo…
-Mirad lo que he salvado de que lo atropellaran cuando venía del colegio…

Es un reptil de pequeño tamaño, me parece a simple vista una lagartija o de una “prima” de las salamandras…pero hay algo que es diferente, su color de un gris oscuro, casi metálico y sobre todo una cola plana vertical (como la de los anfibios), más parece un pequeño dragón que otra cosa.

Propongo de inmediato el irnos hasta el lugar para devolverlo a su hábitat, se impide mis prudentes intenciones, las ganas de mascota del adolescente y la permisividad cómplice de la madre, hacen imposible el devolver al reptil a la zona de “captura”.

Al día siguiente, el caprichoso adolescente, compungido, nos muestra un moribundo reptil y quiere devolverlo ahora…

-Ya es tarde, (replico) no puedes soltarlo en ese lamentable estado, no sobreviviría, hay que sanarlo y entonces si podemos devolverlo de donde nunca se debería haber separado, que te sirva de lección.

Lo primero y más urgente es saber que tenemos entre manos, como es su alimentación etcétera…
El adolescente se va al colegio y la madre y yo mismo tomamos el coche y nos encaminamos a un gran centro comercial donde hay varias casas de animales, en la esperanza de que  nos pudieran orientar.

Encontramos una tienda donde el encargado sabe bastante, nos informa que es un animal protegido, que solo come insectos de las aguas estancadas y que su nombre es Tritón común,  -muy habitual de nuestra zona-.
Conseguimos una caja de alimento para iniciar la rehabilitación (6€ una minúscula cajita) y regresamos al domicilio…
En casa, siguiendo las instrucciones del embase, deshacemos en agua una pequeña porción de alimento (insectos deshidratados) y lo ponemos a disposición del reptil.
No come, está como adormecido, ni se mueve…
Mi esposa, tomándolo en su palma de la mano, amorosa lo acaricia y nota que el reptil inicia movimiento al sentir el contacto…

-Está helado, se está muriendo de frío  -resuelta deja al tritón  en el plato donde lo tiene y se encamina a la cocina, donde pone a calentar un poco de agua-

Como nos habían dicho que era un animal acuático por su forma de cola apta para la natación, dedujo que sería como las tortuga que tuvo el niño en el pasado…
Creó un hábitat que creía adecuado, un plato amplio, una piedra a un lado a modo de refugio y dos dedos de agua.

Regresa con un vaso de agua calentada, vuelca el contenido sobre el continente “tritonero” y el otrora inmóvil e impasible tritón, pega tal salto que sale disparado de la mesa hasta casi la boca del perro…

Lucha denodada entre nosotros y el ánimo depredador de mi perra…
Ganamos nosotros, rescatando de las ávidas fauces de “Lara” al tritón que fue un poco “degustado” por  Lara.
Harto de tantas irresponsabilidades, tomo el control absoluto del tritón, y aplicando el sentido común analizo:
·        Es un reptil, animal de sangre fría (es lógico que esté “frío” al criterio de nuestro tacto)
·        Es nadador en busca de su alimento (luego su hábitat es el agua a temperatura del ambiente de la zona)
·        ¿Dónde hay esas características?

Me doy cuenta que dispongo en mi jardín de un perfecto refugio, la fuente averiada, que ahora es un recipiente de agua estancada, con un importante nicho alimenticio…
Con nuestro amigo tritón en la mano, retirada la perra Lara a un aparte, me aproximo a la fuente…
Nada más acerco la mano, cuando el indolente tritón, salta raudo de mi mano al pilón de la fuente…
Ilumino el pilón con mi potente linterna, en el fondo observo que el tritón se está dando un banquete digno del rey de los tritones…
Regresamos a la casa (ya son las 23 horas), mañana veremos como está nuestro tritón.

-Bueno,  -positivo la situación-  ahora tenemos una “tritonera” en el jardín.

Ya por la mañana, lo primero que hace mi esposa es ir a mirar la fuente en busca del tritón…
Vuelve  desolada.

-No está, Lara se lo ha debido comer…

-No necesariamente  -intento tranquilizarla- lo más seguro es que repuesto,  haya regresado a su hábitat natural, que te recuerdo está a 200metros de nuestro jardín.

FIN
El amor a los animales  -mal entendido- del adolescente, llevó a sufrir innecesariamente al tritón.
La tolerancia excesiva de la madre para con su retoño, fue dañosa para el propio adolescente que no aprendió ninguna lección de vida, junto con el “buenísmo” imperante en mis relaciones maritales, permitió daños físicos a inocentes, económicos a nuestro patrimonio y delictivas por manipulación de animales protegidos…

Pero detrás de todo, subyace una empatía hacia el mundo animal por parte de todos los humanos que participamos en este “sainete” ecológico.

10 comentarios:

  1. ¡Qué aleccionador, deleitoso, sencillo y francamente hermoso post! Si me ha gustado tanto, ha de ser porque amo a los animales y deploro que el mayor depredador entre ellos sea mi propia especie. Valoro esta contribución útil y conmovedora, que desnuda la otra manera humana de acercarse al resto de la fauna, y cita un par de acciones frecuentes y bienintencionadas pero que terminan siendo destructivas. Sabiendo que los mamíferos, peces y demás variedades se unen a las aves y reptiles para agradecerte este artículo, yo también lo hago con un abrazote, querido amigo.

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    1. Muchas gracias querido Gustavo, aprecio mucho tus palabras y las acepto en el nombre de los demás seres vivos que juntos somos Gaia…

      Mi referencia a Gaia es en esta definición: Gaia (planeta ficticio)
      Gaia se trata de un planeta ficticio perteneciente a la Saga de la Fundación, escrita por Isaac Asimov.
      Características
      Hace su aparición en «Los límites de la Fundación». Todo animal, planta y mineral de este planeta participa de una conciencia común, formando una superestructura que trabaja conjuntamente para el bien común.

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  2. Que verdades cuentas y lo familiar que me parecen ¿Quién no ha vivido algo parecido en su vida? Si los animales hablaran, que cantidad de “animaladas” nos dirían.
    Cada vez más lector tuyo.
    Un saludo C. Ruano

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  3. Que placer me da el verte por aquí, gracias por el comentario.
    Un abrazo

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  4. Muy bonito, me ha encantado el artículo.
    Uno de los recuerdos más tempranos de mi infancia era ver cómo mi padre - amante de los animales en general y de los pájaros en particular - le daba de comer de su propia boca a un gorrioncillo que se había caído del nido y que apenas si abría los ojos.
    Afortunadamente creo que nuestra sociedad ha mejorado en el trato a los animales. Cuando era pequeño, era un juego que se veía como normal maltratar a los animales, especialmente a los perros y a los gatos. A mí siempre me horrorizaba y no participaba de estos "juegos" pero se veía una cosa normal. Hoy en día, parece que los niños no son tan crueles, al menos en ese aspecto.
    Un abrazo

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    1. Yo también quedaba horrorizado antes los maltratos que veía…
      Dado mi natural combatividad desde pequeño, agredía a los maltratadores haciendo uso de una vara o del tirachinas que siempre llevaba colgado al cuello…
      Un abrazo

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  5. Este es el comentario con problemas tecnicos que he tenido que suprimir, pero lo he copiado antes:
    Anónimo10 de agosto de 2013 20:19

    Cool blog! Is your theme custom made or did you download it from somewhere?
    A theme like yours with a few simple tweeks would really make my blog jump
    out. Please let me know where you got your design. Thanks a lot

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  6. Muchas gracias por tus elogios amigo anónimo, el diseño es una plantilla de blogger “Plantilla Simple. Con la tecnología de Blogger.” Luego he diseñado en diseño avanzado los parámetros a mi gusto, empleando un nuevo en mí, sistema de títulos con leyenda independientes del título de la entrada realizado con word art y capturado en JPG para darle ese aspecto sencillo y “cool”.
    Un saludo y no he podido ver tu web.

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  7. Me has dejado con una curiosidad enorme por saber si el tritón se salvó. Realmente espero que sí.
    Es cierto que cuando yo era pequeño se hacían maldades a los animales. Ahora, dado mi escaso contacto con la infancia no sé si se siguen haciendo. Yo personalmente nunca he hecho daño a ningún ser vivo con excepción de insectos y arácnidos que me resisto a ver como animales y no como pequeños demonios destinados a torturarnos.

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    1. Ignoro totalmente si mi perra depredadora terminó la faena, pero confío en la pericia del tritón, que una vez repuesto del encuentro con el niño tuviera el acierto de saltar de la fuente a la hierba y salir del jardín camino a su Arcadia; tampoco esos dos seres que mencionas están entre los que más estimo, pero en detrimento de los mosquitos protejo a las arañas que me son en extremo beneficiosas…
      Un saludo

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