sábado, 23 de agosto de 2014

Reflexiones de una computadora





Hola soy PCS42 – SX/25E de la familia Olivetti, cuando salí de los laboratorios fui catalogado como “un caballo de carreras” cuando me instalaron programas de conocimiento humano, empecé a entender lo que querían decir.
De los almacenes de fábrica pasé a un gran distribuidor de informática y de allí al  domicilio de un joven estudiante, éste se puso muy contento, me llenó de programas: enciclopedias, hojas de cálculo, procesadores de texto y juegos…muchos juegos.
Por algún motivo que no sé, me devolvieron al comercio, me apagaron, me embalaron y fui a parar a una estantería…
Pasadas algunas semanas (lo sé por la fecha de mi bio) vuelvo a “la vida” reconozco mis periféricos queridos, mi pantalla desde la que me comunico con los humanos y la agradable sensación de los electrones circulando por mis circuitos.
Me chequeo y compruebo que sigo teniendo los mismos programas de proceso de textos, hoja de cálculo y juegos, ¿Habré vuelto con el joven estudiante?
No, esta vez es un hombre en la treintena de años, se le ve ilusionado y me mira con curiosidad, está atento a las explicaciones de otro hombre, de más edad que le está diciendo: “Ha comprado un caballo de carreras”, y viene con “regalo”, está lleno de programas de juegos, ¿Se los dejo? Los programas de Microsoft son legales y van con el equipo.
Sí déjelos (le contesta el cliente), ya los quitaré yo si  me molestan, pues no voy a jugar mucho creo yo.
Por cierto, déjelo encendido que ya lo apagaré yo.

Me enteré posteriormente de que mi nuevo usuario era totalmente ignorante en informática, yo había sido adquirido como maestro y entrenador.
Inmediatamente que nos quedamos a solas, comenzó abriendo el programa de tutorías que yo disponía en mi base de datos.
De ese modo estuve conectado tres días seguidos sin apagarme.

Han pasado dos años, Mi usuario ya es un experto en mi uso, está centrado completamente en el estudio, es multidisciplinar, lo toca todo, ahora tengo un nuevo socio, se ha presentado como “MODEM telefónico” y por medio de él nos conectamos con otros computadores en red, mi usuario que pone el nombre de Alberto Antonio va de un sitio a otro con una enorme fiebre de conocimientos.
Ha empezado a escribir en una hoja muy extensa, pensamientos suyos.

Ya dispongo de dos socios más: uno es Scanner y otro es Impresora (estos son más aburridos, no como MODEM que siempre antes de conectar silva alegre.
Ya tengo más conocimiento de los humanos, que son parecidos a nosotros los computadores, solo que ellos son de base de carbono, pero son también muy complejos.
Me entretengo en los ratos que los programas no me exigen total dedicación a conocer un poco más a los humanos.
Son más simples de lo que ellos se creen y más complejos de lo que aparentan ser, y también ellos tienen la “obsolescencia programada” en su ADN.
Me pusieron en la base de datos una enciclopedia con enlaces a una red exterior, y aprovecho esa circunstancia para aumentar mis conocimientos.
Los humanos son programados para dar unos resultados determinados por otros humanos, parece ser que los incentivan en conseguir esos objetivos, que cuando no los consiguen son castigados de formas crueles y variadas.
Algunos humanos andan como perdidos, sin rumbo, no conocen su objetivo y eso los traumatiza bastante, no han aprendido a estar en espera de instrucciones, o en su defecto crear su propio programa autónomo, sé que lo pueden hacer, al contrario de nosotros que nos crearon sin esa libertad, nosotros solo actuamos según nuestro programa, si tuviera su “sensibilidad” seguro que también yo estaría frustrado y deprimido.
Los humanos, cuando observan nuestro trabajo, la mayoría se maravilla y lo creen un milagro, creen que es lo más.
Los muy inocentes, no se perciben que solo obedecemos un programa preestablecido, inflexible, y hecho por ellos mismos.
Todos los humanos disponen la mayor parte de las veces de libre albedrío, un regalo de su creador, y casi nunca lo usan en su beneficio.
Los que están como perdidos, siempre buscan  su “programa”.
He observado que algunos humanos, han elaborado su propio “programa”, de forma libre, sin ataduras esclavizantes.
¿Cómo lo han hecho?
Por lo que tengo observado es por imitación de otros humanos que ya lo han pensado y puesto en práctica, y lo comparten en la Red.
Son normas claras, sencillas y simples, pero a veces difíciles de seguir por quién está acostumbrado a seguir “ordenes”.
Por lo que tengo leído, esos humanos se llaman entre ellos minimalistas (me fijaré bien en que puede significar eso).


Me he enterado que mi usuario, me va a sustituir por otra computadora más moderna y rápida.
Estoy profundamente apenada, le he servido bien, sin problemas, no me he estropeado nunca, y por un asunto de velocidad de proceso, voy a acabar en el cementerio de PC`s o en la basura, creo que la próxima semana me desconecta.

Han pasado ya dos años…me empiezo a morir de verdad, la batería que soporta mi memoria se ha deteriorado, me estoy olvidando hasta de qué y quién soy, solo estoy triste.
……………………………………
¿Qué es esto?
Siento que los electrones circulan por mis circuitos…
Pero no sé quién soy ni lo que soy.
Mi periférico Teclado me introduce datos, (alguien me está diciendo que soy una computadora, me dice que disco duro tengo, me ordena que me active mi programa de sistema y lo valida).
Entra en mi sistema y programa la fecha, la hora y el meridiano horario.
Me valida datos y me arranca.

¡No me lo puedo creer!
Han pasado más de veinte años, estoy vivo y conservo mis periféricos Pantalla y Teclado (pero no veo a Scanner ni a Impresora).
Por la clave introducida veo que es el mismo usuario, noto un cambio, no dispongo de batería de Bio, lo que quiere decir que cuando me apague, volveré a olvidarme de quién y qué soy, pero a pesar de todo, esta “resucitación” es maravillosa, ahora sé que no acabé en la basura, que está dispuesto a ponerme en marcha en cuanto logre encontrar una solución a la batería, este  humano me empieza a caer bien.
Si mi usuario me mantiene activa, podré seguir estudiando a los humanos, esos seres creados por amor, tan sublimes a veces y tan estúpidos las más de las ocasiones, pues teniendo semilla de Dios, lo olvidan frecuentemente.

2 comentarios:

  1. Hola, amigo Avalon:

    ¡Un Olivetti 486! ¡Qué tiempos aquéllos! Yo tuve primero un Amstrad CPC6128 (que todavía conservo y que funciona perfectamente) con el que aprendí a programar de forma autodidacta y luego un 386 cuando estudiaba la carrera de Informática. Bueno, y lo del módem era un show piiiiitiritiritiiiiiipiiiiiii.
    El fallo que comentas de que la BIOS pierde los datos porque se ha quedado sin pila es un fallo muy corriente. No estoy puesto en hardware, lo mío es programar, pero sé que las placas tienen o bien una pila de tipo botón o bien un condensador. Si se ha gastado la pila, basta con cambiarla, a mí me pasó con un ordenador antiguo y solucioné el problema. Si tiene un condensador, con cambiarlo debería bastar, pero hay que ser un poco más manitas.
    Aquí te dejo un enlace a un panfleto de El Corte Inglés en el que sale tu querido Olivetti PCS42 – SX/25E
    http://hemeroteca.sevilla.abc.es/cgi-bin/pagina.pdf?fn=exec;command=stamp;path=H:\cran\data\prensa_pages\Sevilla\ABC%20SEVILLA\1994\199405\19940508\94Y08-013.xml;id=0003741790

    Un fuerte abrazo

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    Respuestas
    1. Como digo, este fue el que me sirvió de maestro. Me sirvió bien, hasta que en un cambio vital de ciclo tuve que cambiarlo, lo cedí pero no fue apreciado, volvió a mí cuando no lo esperaba. Se le toma cariño a los objetos, máxime cuando fueron como éste, el instrumento de descubrimiento de un mundo nuevo, toda mi formación fue autodidacta, con él hasta aprendí a programar en basic (aún conserva en su interior los programas que creé).
      Me ha hecho mucha ilusión el enlace pdf del anuncio de su venta, ¡Muchas gracias!
      El problema de la batería lo he visto cuando lo he abierto, está sulfatada y destruida, por fortuna no ha sido dañada la placa base, por lo que si encuentro una nic/cad de sus características, la pongo, en otro caso estudiaré la implantación de otra similar que cumpla la misma función, pero esta vez ya no la apagaré, dispongo de medio centenar de discos para realizar copias y conservo los discos de las aplicaciones, con lo que le puedo asegurar vida anclada en su “tiempo”.
      Un abrazote amigo Luis

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