martes, 2 de septiembre de 2014

El minimalismo a muchos, ya se nos ha quedado pequeñito.



La foto es de una amiga

Tengo ganas de compartir mis pensamientos, de comentar la actualidad, leo la prensa y me pasmo, me indigno y otras muchas sensaciones. Pero a continuación, siento que es todo inútil, que no sirve, que la sociedad está ciega y sorda a todo lo que no sea el mentiroso reclamo del mundo.
Vengo desde hace tiempo, experimentando que la solución es cambiar el “chip” como se dice ahora; al principio solo lo planteaba como minimalismo, que es minoritario, pero tiene basamentos útiles, pero últimamente me he dado cuenta que el minimalismo es un remedio muy genérico, solo un mero trazo de la solución real y auténtica: un cambio profundo en el interior de uno mismo y del conocimiento verdadero.

El minimalismo a muchos, ya se nos ha quedado pequeñito.

La nueva vida que he descubierto, que  estoy implementando en mi existencia, ya supera con mucho al minimalismo.
Para mi, el tener no tiene la menor relevancia, no ansío ni necesito nada, solo tengo hambre de mas Vida Nueva, encuentro el aporte necesario para sostener este cuerpo mortal en el que habito, el resto me es totalmente prescindible, uso lo que el entorno me facilita, a costo cero en su mayor parte, cosas desechadas por el consumismo.
Me adapto constantemente a las circunstancias.
En mis lecturas del Evangelio, doy hoy con algo muy importante que habla  de anunciar la Buena noticia a los pobres, anunciar a los cautivos la libertad… a los ciegos la vista… dar libertad a los oprimidos…
¿A qué se referirá con la buena noticia a los pobres, anunciar a los cautivos la libertad, a los ciegos la vista y dar la libertad a los oprimidos?
Después de pensar en ello, creo tener la respuesta:
Buena noticia a los pobres: Los pobres a los que se refiere, no son los pobres en bienes mundanos, son los pobres en “conocimiento de Dios”.


Anunciar a los cautivos la libertad:
Cautivos de los placeres y actitudes esclavizantes del mundo, de los condicionantes “correctos según el mundo”.

A los ciegos la vista:
Los que andan perdidos, a tientas como un ciego, por el mundo sin ver la Verdad, el camino hacia Dios y su Reino.

Dar la libertad a los oprimidos:
Los oprimidos por la corrección de leyes humanas  hipócritas, o coercitivas del espíritu, oprimidos y esclavizados por lo demonios mundanos de la avaricia, la injusticia y el resto que todos conocemos que nos afligen, de esos nos da la libertad.

Todo esto lo he encontrado en mis lecturas Lectura del santo evangelio según san Lucas (4,16-30) de una nueva forma de vida, de la que el minimalismo solo es un leve trazo, un remedo, por eso mismo he afirmado: “El minimalismo a muchos, ya se nos ha quedado pequeñito”.


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