miércoles, 26 de noviembre de 2014

Experimento vital.





Una ventaja que tengo como persona mayor, con respecto a otra persona de menos años, es que tengo hechos vividos suficientes en número, fotografiados en mi memoria, para disponerlos en secuencias. Estas secuencias pueden contar unos acontecimientos, que por separado no tienen explicación coherente, son solo hechos pasados, sin por qué ni para qué.
Pero inteligentemente examinados, son miembros de un guión, y ya con un sentido. A veces el sentido de unos hechos ocurridos años antes, tienen su explicación años después.

Me he aplicado a mí mismo esta teoría (como siempre hago) y he encontrado explicación a hechos vividos por mi mismo, su explicación me ha turbado bastante, he descubierto cosas y tendencias propias que estaban ocultas a mi entendimiento de corto alcance.
Las personas observamos generalmente sin perspectiva, a corto alcance, con lupa de 4 aumentos por ejemplo, si cambiamos la perspectiva, ángulo, distancia de enfoque u otro parámetro, veremos otras formas y direcciones.

En una película, una serie de fotogramas, puede representar un  drama, un crimen o una apasionada escena de sexo, todo depende de la escala de observación.

Los que hayan escrito un guión vivo de su vida, o los que tengan memoria suficiente, y lo escriban retrospectivamente, pueden encontrar con los años una explicación a sus propias derivas y acontecimientos.

Esta experiencia propia, me ha descubierto la explicación a los misteriosos resultados que me acontecieron en mi existencia, yo los atribuía a la “baraka”, a un geniecillo guardián e irónico que me protegía o me reprendía indistintamente según el caso, pero solo ahora he descubierto lo que era. Nada ocurre sin consecuencias, en el humano nada es al azar, aunque lo parezca y así lo creyera durante muchos años, mi pensamiento cientificista no me  permitía pensar de otra manera, estaba errado.

He descubierto, por ejemplo, que fui en una etapa instrumento de la Providencia para reírse de algunos “sabios” de este mundo, a los que puso en ridículo por medio mío.
Otras veces somos el instrumento por el que el necio o  el malvado se ve descubierto.
Cada vida nuestra está trufada de acontecimientos, que unas veces diremos que es producto de nuestra valía personal, otras de la fortuna traviesa y caprichosa, otros están convencidos de su signo astrológico, pero la verdad solo la podremos saber cuando podamos ver el guión lo más completo posible.
En ese guión está una parte importante, el libre albedrío.
En una ocasión de la que tengo constancia personal ahora, haciendo uso tenaz de mi libre albedrío, erré de manera manifiesta, desoí las alarmas, y en mi ejercicio de libre albedrío, erré y tardé años en corregir el rumbo. Pero eso solo lo puedo saber hoy, cuando veo una secuencia larga, tan larga como solo lo puede presentar los años de vida, recuerdo esa frase de una persona que ha estado al borde de la muerte, que siempre dice “La película de mi vida, pasó ante mí en segundos” y gracias a esa “película” al sobrevivir, su vida cambia de manera sustancial, ya no es la misma, ya todo lo ve diferente, pues todo tiene una explicación.
Todos tenemos un guión, los más jóvenes es un “corto” los mayores un “largo”, pero todos podemos hacer un “visionado” de esa película; encontraremos explicaciones e indicadores de en qué dirección vamos, de nosotros dependerá el resultado final.
En mi caso en particular, he descubierto que núnca he estado abandonado, que siempre he sido protegido, incluso de mi mismo, que a veces uno mismo es su mayor enemigo, cuando he tenido esta costatación, mi vida ha dado un vuelco enorme, he visto el camino, ya no quiero dejarlo, cierto que no es llano, que tiene piedras en el camino y muchos peligros me acechan, pero camino con soltura pues veo luz en el camino y no voy a oscuras, camino sin miedo y con confianza, pues Dios es mi compañero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Formulario de contacto en privado / también vale para suscripción por email

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *