jueves, 20 de noviembre de 2014

Líderes y lideratos





Muchos desean y persiguen ser líderes, sueñan con tener detrás de ellos multitudes.
Otros se conforman con ser líderes de un solo grupo.
Todos ellos desean eso no para el bien, al contrario, lo desean para cumplir sus más oscuras pasiones.
Aprovechan el sentimiento de oveja perdida que subyace en el ser humano, que se encuentra perdido en este mundo tan complejo, y de ese modo es fácil víctima de esos  charlatanes y maléficos falsos líderes.

En un tiempo pasado, se le pedían signos y señales de entidad suficiente para creerlos, nos las dieron, y ha pesar de ello, no todos creyeron.
¿Somos ahora más crédulos?
Parece que sí, con solo una plataforma personal de marketing publicitario lo consigue.
En otros casos, usan una plataforma espiritual preestablecida para lograrlo, y en todos los casos, se apoyan en “sus títulos”.

En este mundo, nos han puesto en valor, casi el único valor, el título.
Atacan los contrarios a su rival: “Es que no tiene títulos”, es la única obra en que se basan, un título que no siempre es conseguido de forma legal.
Otros aprovechan la supuesta preponderancia moral que le da el ostentar un determinado nivel en la escala propia de la secta para abusar del menor en la escala.

A ninguno les exigimos signos y señales inequívocas que prueben que no son falsarios.
Ni siquiera le exigimos que vivan en coherencia con sus prédicas.
Tendremos que instaurar el “apedreamiento” contra los falsos líderes, sería lo más apropiado.

2 comentarios:

  1. Lo primero que habría que instaurar sería la promoción del pensamiento crítico. Pero ¿qué poder tendrá interés en hacer tal cosa?

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