miércoles, 20 de enero de 2016

Historia perversa de un 14 de febrero, (San Valentín)






Es una historia real, la cuento según me la contaron con alguna licencia literaria…

Me decido a escribirla inspirado por la entrada de mi colega y sin embargo amigo Iván, http://entusiasmado.us6.list-manage2.com/track/click?u=b56d8c5387a6309d68abdd969&id=025878e885&e=186bec0aab
Historia dura y amarga que pone un contraste entre lo almibarado de la tradición comercial y algunas realidades.

Aquel 14 de febrero amaneció gris y frío, como presagiando lo venidero, los protagonistas de esta historia son Ella y su esposo El  (nombres ficticios).
Había sido un día duro de trabajo para El, pasadas las 20 horas estaba entrando por la cancela del chalet, como de costumbre salió a su encuentro la perra, que con su habitual alegría manifestaba la bienvenida con saltos y meneo de rabo.

El portaba en la mano un gran ramo de flores que había comprado ese día para conmemorar el día de los enamorados 14 de febrero, San Valentín, tuvo que tener cuidado pues la perra quería comérselo…
El se prometía una cena con velas y una noche de amor.

Al escuchar el ruido, se asoma a la ventana el hijo de Ella, adolescente de 17 años y le pregunta por el paradero de máma, pues creía que venía con El.
-¿No está aquí, pues dónde está? (preguntó El  extrañado).

-Máma se fue al carnaval y pensé que te habría llamado para que fueras a por ella –responde el adolescente-
-¿Por qué me habría de llamar?
-Por lo ocurrido al tío Santi (responde)
-¿Qué le ha pasado a Santi?
- Está en coma en el hospital.

El se queda pasmado, recuerda que Ella le habló de ese carnaval de una ciudad próxima, que su grupo del taller de cultura iba a ir y quería ir ella también, que El le respondió que no le gustaba que fuera al carnaval y menos sin él, que si quería bailar y divertirse, que irían juntos. Y que ante su negativa Ella se enfadó bastante.
Y por lo que parece, tomó la decisión de no hacer caso de su opinión y rebelde fue con el grupo.

La cabeza de El era un torbellino de ideas y casi todas malas y violentas, se la imaginó solazándose con varones desconocidos en una juerga de licor y sexo.
Un carnaval es eso, es una fiesta carnal como su nombre indica, donde las pasiones desenfrenadas son las reinas.
En esta tormenta, mira la mano y ve el adornado ramo de flores que aún porta en la mano, lo arroja con asco al cubo de la basura del exterior para que nadie lo vea y penetra en la casa, el adolescente se está comiendo un pizza y jugando con el ordenador.

Cae derrumbado por el peso de sus tribulaciones en el sofá con la mirada perdida en la nada, mientras millones de pensamientos negativos azotan su cerebro.

21:30 horas, lo saca de su estupor el estruendo de un trueno con relámpagos muy cercano, está lloviendo a mares, (cae agua como pocas veces cae), el ladrido lastimero de la perra le hace recordar el miedo cerval del perro ante las tormentas eléctricas, se levanta y hace pasar dentro de la casa a la perra, fuera observa como cascadas de agua bajan escaleras abajo del porche.

Una vez salido del estupor inicial, piensa fríamente en lo acontecido y hace análisis de la situación:
Llueve a mares, luego es posible que Ella necesite de chofer, acción: desconectar el teléfono.
¿Por qué no le ha llamado al móvil para que fuera por ella?

Segundo, alimentar el cuerpo preparándose una cena adecuada.

Fuera sigue lloviendo de forma intensa, terminada la cena, se dispone a esperar acontecimientos viendo la tele, ironía: están dando varias películas sobre el amor en el día de los enamorados.

23:45 La perra se pone en alerta y escucha el ruido de la cancela, es la esposa perdida que regresa al hogar, acción inmediata: volver a conectar el teléfono.

Se abre la puerta y en el dintel aparece una figura de mujer desconocida, es una mujer con toda la pintura corrida por el efecto del agua, un pelo lacio y liso que chorrea agua sobre un vestido de fiesta que ha cambiado de color por el efecto “mojado”, a El le cuesta reconocer a Ella, con paso calmado se dirige hacia ella y le dice cariñoso: “Cariño ¿qué te ha pasado?”
Ella sin responder se lanza al teléfono para comprobar su funcionamiento, sorprendida de que funcione: dice te he estado llamando toda la noche…
-Pues aquí no ha sonado, posiblemente la tormenta haya cortado la línea en algún momento…pero bueno, ¿como no has venido antes? Por lo menos espero que te hayas divertido (dice El con cariñoso tono).
- Es que nos llevaron en autobús y hasta que no terminó todo no nos han traído.
-¿Pero no te ha acercado nadie hasta la urbanización?
-No.
-Pues vaya grupo de amigos que tienes, entre 90 nadie ha podido acercarte con el coche, no me extraña que vengas tan empapada, pasa al baño date una ducha y cámbiate no vayas a enfermar.

Pasada la ducha, sale y le pregunta El ¿Quieres que te prepare algo de comer?
-Me voy a acostar no podría tomar nada después del día que he tenido, desde que me llamó mi hijo sobre las cinco he estado viendo bailar a todos… ¡Para una vez que salgo, va y me ocurre esto!
-Ya te dije que si querías bailar, me lo hubieses dicho y hubiera ido yo al baile, (responde El sin decirle nada más).

Esa noche de amor del día de los enamorados, fue absolutamente perversa para ambos, y por supuesto algo muy profundo cambió.

1 comentario:

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