martes, 23 de febrero de 2016

Reivindicando morfología






Una entrada de Paulo C. Mesa, blogger colombiano quien  tengo el honor de seguir, ha escrito una entrada muy simpática titulada Mujeres: los hombres somos simples, ver aquí.
Me ha suscitado un apunte que creo que le falta a su exposición, le pongo un comentario avisando de esto y pongo en una entrada mi apunte:

Querido amigo Paulo, ante todo felicitarte por el humor demostrado en tu artículo. Respecto al problema del chorro urinario, al igual que otras cosas, hemos “tragado” con una mentira más, o al menos hemos permitido su difusión sin racionalizarlo.

Los hombres, en efecto somos simples y sencillos, no queremos problemas, solo queremos xxxxxx y que nos dejen hacerlo en paz y sin complicaciones, y eso mismo es nuestro problema, no hemos “luchado” por nuestra forma de ser y por nuestra morfología natural.

1ª dejación:
Respecto al diseño de inodoro. Los cuartos de baño actuales están diseñados para mujeres, no para hombres (aunque lo usemos también nosotros).
Me explico: La taza y la tapa son diseños para que se siente una mujer, quien por su morfología no “le cuelga nada” por lo que no es necesario un diseño de la taza especialmente hondo en la parte delantera donde más se acercan nuestras “cosas colgantes”, que en una taza diseñada para mujeres “nuestros colgajos” tocarán esa superficie.
La tapa que hace de asiento que nos evita el “frío contacto” con la cerámica de la taza es un aro completo, si fuese para hombre, debería estar cortada como una herradura, para de ese modo “facilitar” que nuestros “colgantes” no tropiecen, y de ese modo no restregarlos por el aro.

Digo que el baño está diseñado para mujeres en exclusiva, y no es transversal, pues si lo fuera le falta un aparato para hombres (que nos place orinar de pié) es decir un mingitorio, donde las salpicaduras son poco relevantes.

El mismo bidet (diseñado para la mujer, aunque algunos lo usamos a diario) es muy incómodo para el hombre (casi por las mismas razones que la taza).

Eso como algunos apuntes ligeros respecto al baño, en cuestión de ropa, también tenemos algunas “arbitrariedades”.

2ª dejación:
Tomemos los pantalones, los populares vaqueros por ejemplo. El “empoderamiento de la mujer” ha llegado al extremo de que los fabricantes solo fabrican pantalones feminizados.
Me explico: Los pantalones de hombre, disponen de un trozo más largo de tela en la entrepierna para que nuestros “colgantes” se alojen cómodamente (generalmente el izquierdo) que se llama “tiro de entrepierna” (esa medida tan molesta que nos hacen los sastres cuando nos hacemos unos pantalones a medida).
En los pantalones de serie que nos venden en las grandes cadenas, ya he dicho que están “feminizados” pues ya no disponen de ese trozo de tela más largo en la entrepierna (que no gustan a la mujeres por la arrugas que le hacen), alguna esperanza tuve cuando aparecieron los leggins (que son enteramente femeninos), pero las fábricas siguieron con los mismos patrones “castrados”, pues como los hombres no los reivindicamos, dada “nuestra simpleza” (nos da igual aparentemente) acabamos comprando esos “asexuados pantalones”, aunque su uso se troca en un defecto pernicioso, pues al no “acoplarse” nuestros “colgantes” eficientemente, acabamos tocándolos demasiado a menudo en un intento fallido de colocarlos en el “tiro” de entrepierna inexistente.

Ya sabes, fíjate un poco en tu entorno y observarás hasta que punto el hombre ha perdido exclusividad…y quizás sea efecto de “que somos unos simples”.

8 comentarios:

  1. Das pasos hacia terrenos que no son tan obvios ni tan fáciles de ver detrás del manto de la cultura. Trabajé hace años en una compañía que fabrica porcelana sanitaria... se han inventado las tazas alongadas para inodoro con el fin de que "lo que cuelga" se pueda dejar colgando cómodamente. Eso es completamente cierto. Lo del aro de plástico, bueno, como lo dices también es cierto, aunque también entran varias consideraciones higiénicas que van más allá del asunto de género.
    Pensando en tu reflexión, caigo en cuenta de una escena común: Una mujer urgida, que entra a un baño de hombres... pues es una mujer urgida que no quiere hacer fila en el de mujeres... pero un hombre que por la razón que sea (así sea una inocente equivocación o descuido), sin lugar a ningún tipo de apelación es ya catalogado como un pervertido... y puede que los haya ¿Pero todos?

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    1. Gracias por tu aportación y por tu visita amigo Paulo. La cuestión es ¿por qué no se instalan esas tazas alongadas? Creo que claramente porque los hombres no las demandamos (en la mayoría de los casos por ignorar que hay y que son buenas para nosotros por higiene).
      Respecto a entrar en un baño de género, ya he estado trabajando en multinacionales donde los servicios eran para los dos, y en algunos lugares en España se están implantando servicios “sin género” que los percibes por los pictogramas de la puerta.
      Un saludo

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  2. Bueno... por lo menos tenemos una ventaja los que casi no nos cuelga nada!

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  3. :D Visto de ese modo, realmente da igual :D

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  4. Qué risa! Los pantalones feminizados son terroríficos. Pero es que los fabricantes de ropa no tienen el mínimo respeto por la naturaleza humana "natural" valga la redundancia. No tienen encuenta vuestros "colgantes" ni nuestras posaderas. Y yo, ni en mi versión más delgada, estoy dispuesta a cortarme un muslo para caber en un skinny jeans. :)

    Me enfado a veces cuando veo el ataque psicológico que se le hace a los hombres actualmente desde las revistas, impulsándoles a tener los mismos desórdenes de búsqueda de belleza artificial y consumismo empedernido con el que ya nos vienen atacando a las mujeres desde hace siglos. Vamos, esto es ridículo. Si nos vamos a mover hacia delante, este no es el camino.

    Vamos a reivindicar la simplicidad humana.

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    1. Amiga Sandra, que incisiva y veraz te expresas, demuestras tu esencia de mujer de verdad, auténtica y no el artificio que “constructores” de lo banal quieren que seamos los seres humanos, aunque ello nos reporte innumerables sufrimientos.

      Dices que te enfadas cuando ves los ataques psicológicos que se les hace a los hombres actualmente en las revistas, la misma indignación siento yo cuando veo la publicidad agresiva que se ejerce hacia la mujer, que siempre es usada para uso y disfrute de diferentes “industrias”.

      Y efectivamente, éste no es el camino, al menos el “buen camino”.
      Nos va a costar mucho esfuerzo, pero pienso también que se debe reivindicar la simplicidad humana.

      Un saludo.

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    2. Gracias Alberto. El camino empieza por nosotros y mostrando que realmente funciona y no picando en la locura colectiva, otros se acercarán al mensaje.

      ¡Un abrazo!

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    3. ¡Comparto al 100 por 100 todo lo que afirmas!
      Un abrazo

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