En voz alta.
Creo que esta entrada no está inspirada, solo obedece a una necesidad de reflexionar en voz alta. Ocurre en mi vida ahora, un efecto curioso, cuanto más rica es en el plano espiritual, más pobre es en expresión de palabras públicas. Tengo en mi interior un estruendo silencioso, desde fuera no se nota, no se escucha, pero es un hervir de ideas y sentimientos. Leo y medito cada día Palabras de Verdad, también estoy en la realidad mundana por medio de la blogosfera, me sigo indignando o espantando (y la mayoría de las veces ambas cosas), este no es un mundo, es un campo de batallas. Tentado he estado múltiples veces de entrar en liza, de participar en un bando u otro, me he posicionado muchas veces, pero medito cada acción que tomo, para que sirva a más Gloria de Dios y de sus hijos los hombres. Es muy difícil el permanecer pasivo o contemplativo solamente, ante tanta iniquidad. Los demonios sueltos campan a sus anchas, pero con el concurso inestimable de muchos ho...