domingo, 20 de noviembre de 2011

Metamorfosis de un humano


Enredado ando en el tema de la productividad, el minimalismo en todas sus vertientes…
El animal que era antes, está eclosionando desde la metamorfosis sufrida por causa de la ruina económica fundamentalmente, que fue el catalizador de todo el proceso, lo mismo que le ocurre al mundo que ya nunca va ser el mismo…
El virus del consumismo que me contagió unas enormes ganas de poseer cosas que ni tenia tiempo de procesar.
Y me volvieron antiguas sensaciones de consumo, por suerte ese “mono” ya lo tengo dominado y me aguanté el ansia de poseer un artilugio tan atractivo y con tantas aplicaciones interesantes… pero que realmente no preciso para nada.
Mi metamorfosis está dando un nuevo animal: minimalista, productivo y sobre todo un fenómeno insólito en mí, retro y más lento y pausado.
Estoy rescatando con mucho trabajo modos y costumbres que resultan anacrónicas en el siglo XXI, he intentado retomar mi primer y sencillo teléfono móvil, pero no ha sido posible, pues la red no admite esa tecnología…
Todo te lleva en volandas hacia una sociedad tecnológicamente dirigida, y resulta muy difícil el escapar, de ahí que mi metamorfosis resulte revolucionaria, me llega por twitter una noticia: “Los libros electrónicos Kindle de Amazon sufren los escáneres de los aeropuertos”. Esta noticia corrobora lo que cuento, somos prisioneros con sensación de libertad.
Desde mi nuevo cuerpo nacido de la metamorfosis, pretendo tener las mínimas cadenas, comienzo con desaprender lo aprendido que eran cosas y roles equivocados, aprenderé sobre la marcha ayudado de mi experiencia, auxiliado por mi intuición, puesto que mi parte lógica me la han contaminado con enseñanzas erróneas, pues lo que fue mi etapa de educación y formación, era en realidad una etapa de doma y adoctrinamiento.
Libre experimentaré la sensación de desnudez de cosas inútiles que ocupan sitio y generan gastos, adicción y control sobre mi vida y felicidad, seré feliz siendo yo mismo a mi manera no a la manera que me dijeron que sería feliz…
Sentiré el aire fresco correr por mi cuerpo desnudo de cosas superfluas.
Me sentiré abrigado por los nuevos conocimientos adquiridos y con los corroborados por mi experiencia.
Tendré tiempo para lo que considere, pues ninguna agenda me marcará las tareas.
Practicaré a menudo el desapego a cosas y personas que me esclavizan... una desafección amorosa y medida, humana y empática, pero desafección liberadora, pues nadie puede vivir tu vida ni tu puedes vivir la de otra persona.
Y si me equivoco…tampoco tendrá importancia, soy humano y errar es de humanos.
De todas formas la vida es finita y es una estupidez desperdiciarla en tareas tediosas que te marcan desde fuera, que se seguirán haciendo por otras víctimas y que nadie se acordará de que tú las hacías…
Como decimos en el 15M, dormíamos y hemos despertado… y ya nada será igual.
Consumir responsable, sí, pero responsable contigo mismo lo primero…

Desde hace tiempo ya, rechazo regalos de objetos (esas pequeñas cosas sin valor pecuniario, solo valiosas para el regalador y que a ti solo te ocupa lugar y te condena a soportar su presencia no solicitada para no agraviar al regalador…
Si me quieren regalar algo, que sea presencial, es decir una comida juntos, unas horas de charla y café si se prefiere o simplemente un paseo por el parque, lo demás es ganas de fastidiar…



2 comentarios:

  1. Wow!!! Muy interesante reflexión. Soy un ser humano que al igual que tu esta teniendo su propia metamorfosis...
    Saludos...
    Atte:
    Adrián mgx

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  2. Gracias por aportar tu aliento de humano en metamorfosis...
    Un abrazo fraternal.
    Avalon

    ResponderEliminar

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