jueves, 12 de julio de 2012

Tiempo para vivir y tiempo para morir.




Observo constantemente a los seres vivos que son contemporáneos míos, sean vegetales, animales racionales o no…
Desde pequeño aprendí con la observación del medio que se valen para sobrevivir como sacar enseñanzas útiles para mí.
Hoy ya viejo hago lo mismo, de joven trataba de aprender a vivir y ahora trato de aprender a morir.

Pienso dilatar esa hora lo máximo posible, pero dentro de lo razonable…

Cuando nacemos nos cuidan y deben prepararnos para la siguiente etapa, independientemente de ser humano, animal o vegetal…
Cada especie según su propio plan ó método.

Básicamente todos siguen la misma pauta: nacer, desarrollarse, procreación de la especie,  muerte o fin de ciclo natural…

Solo el humano parece ser que altera las normas naturales de la biología, usa su conocimiento para alterar los ciclos naturales…
Y al mismo tiempo genera sus propios castigos por ello…

El ser humano prolonga la situación de procreación más allá de lo que la propia biología le permite, prolongando la situación de cría y cuidado de su prole incluso cuando ésta es ya adulta y capaz de procrear…

Cuando alcanzado el plan de procreación y perpetuación de  su estirpe debía cerrar ese capítulo y prepararse para fin de ciclo…viviendo para sí sin el agobio de la crianza, hasta el fin de sus días, se ve encadenado a la cadena de producción sin otro objetivo que seguir generando plusvalías para sí y para la sociedad…cuando no solapa a sus descendientes en la crianza de los nietos por la esclavitud de los padres al trabajo, o por otros motivos como el caso que se muestra en la foto.

http://www.porticolegal.com/foro/familia/952139/puedo+echar+a+mi+hija+mayor+de+edad+con+dos+crios+a+su+cargo
Para visualizar, pinchar en la foto.

Observando a los urbanos gorriones, en primavera se juntan, se aparean, juntos construyen un nido, se alternan en la incubación de los huevos (si se les da bien tendrán dos) mientras ella cuida a la camada, el padre provee comida para todos…
Posteriormente son los dos, en compañía de sus deficientemente emplumados pollos, los entrenan en el arte de comer y buscarse el alimento, les enseñan a volar. Cuando alcanzan la madurez necesaria se incorporan a la bandada y cada uno se busca la vida como mejor pueda…
El adulto si logra sobrevivir al duro invierno comenzará el ciclo de su vida: procreación, cría y vuelta a empezar…
Si por aptitud no encuentra pareja, no dejará nueva estirpe ese año, solo sobrevivirá hasta que la dureza del medio le abata.
No sé si piensa, si puede hacer filosofía de vida, o eso solo lo hacemos los humanos…

En el arte de adaptarse al medio, todos son muy eficientes,  en mi paseo del otro día por el parque cercano, observé una lección de vida, que me hizo reflexionar por ver si podemos sacar enseñanzas de ello.
Os lo cuento, pero sigo en reflexión, si alguno quiere aportar alguna, bienvenida.

Un pinar bien poblado, los pinos con su plan de autodefensa, provocan una gran cantidad de agujas de pino, cuya función es desertizar de plantas su entorno para evitar tener que compartir la humedad que precisa.
En esa función colaboran los demás pinos de la vecindad…generando una alfombra de agujas de pino que hace imposible que crezcan y se desarrollen otras especies.

Pero una especie vegetal, ha encontrado el medio de hacerlo, usando al mismo tiempo las armas del ansioso pino en su favor en un alarde de ingenio vegetal…

Con un tallo delgado y fuerte, perfora la alfombra asfixiante de agujas de pino y corona con una hoja diseñada para recoger luz para la fotosíntesis, curioso que el soporte de la hoja es lateral, con el objeto de que las posteriores agujas que el pino le lance encima no se asienten en su superficie, pues la flexible hoja se inclina volcando en el suelo la molesta aguja de pino…
Con el resto de las hojas genera a su vez una alfombra que tapa la luz a las agujas, que sin luz, con humedad se compostarán volviéndose ricos nutrientes para la adaptada plantita.
Observar en la fotografía, el raquitismo de los árboles vecinos del pinar que sufren la acción agresiva de los pinos.
Sobrevive gracias a la adaptación a las circunstancias, no necesita ser tan alta y poderosa como el pino, consigue nutrientes añadidos de su enemigo y se extiende por todo el suelo, impidiendo que se genere el incendio que intencionadamente quiere provocar el propio pino con la acumulación de agujas (que comúnmente se conocen por yesca) dado que ese incendio el pino lo soporta bien generalmente.
Hasta aquí la observación en el pinar...del que espero sacar enseñánza.
 
Quisiera terminar con unas frases atribuidas a Facundo Cabral "La vida no te quita cosas: te libera de cosas... te alivia para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.
De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones.
No perdiste a nadie: El que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón."

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"Haz sólo lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser, será y, llegará naturalmente.

No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible y sin esfuerzo,  porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban tres o cuatro meses de vida."
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Reflexión.
¿Hemos sabido vivir?
¿Sabemos morir?


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