domingo, 8 de abril de 2018

Opiniones propias I

Sectarismo, odio y exclusión

Sectarismo, odio y exclusión, son situaciones que se dan en el campo humano cuando éste campo se alimenta con mierda.
Conozco de lo que hablo por experiencia propia, están siempre organizadas y orquestadas por grupos organizados cuyos dirigentes son tiranos en potencia y que aspiran a su propia dictadura.

Puede  abarcar una nación grande, un país pequeño, una región y hasta una sola aldea.
Comienzan levantando una idea que demoniza al contrario o diferente, pasan directamente a actos agresivos como dañarte tus posesiones, si tienes trabajo dañarlo o volvértelo muy difícil, y todo simultáneamente haciéndote el vacío social alrededor tuyo de tal forma que sientas que tu entorno no te acepta.

Puede el agraviado tomar muchas alternativas, todas traumáticas y de largo recorrido.
La tenacidad, la cabezonería si se quiere, o el orgullo propio de la propia dignidad te llevará a una lucha sin cuartel, donde sólo puede quedar uno.

Generalmente la razón y la victoria final acompañará a la víctima, pero no le evita el sufrimiento.
El final será la derrota de la tiranía y la destrucción económica y social de esa aldea, y esa situación tendrá que ser asumida por todos.

De cualquier alternativa que tome la víctima, ya sea la propia extrañación física, como la permanencia, a de corresponderse con una actitud militante y casi religiosa de perseverar en las acciones tendientes a la victoria, que repito: sólo debe quedar uno aunque tengas que hacer alianzas extrañas para ello.
Pero recuerda el dicho: “Cuando pienses en matar a una persona, cava dos tumbas, una para él y otra para ti”.


Unión Europea un sueño ¿Imposible?

Todos hemos visto lo "tierna" que está la UE con el tema del "Procés" como ejemplo temprano y oportuno.
Y como se dice ahora de manera cursi "se ha visualizado" lo que nos queda por construir; hemos cedido mucha soberanía con la moneda en común, pero esto no es nada para lo que queda por hacer para la completa equiparación entre los actuales países.

Cito someramente: unidad fiscal, política y mismas leyes para todos.
En España tenemos 17 parlamentos con sus leyes reglamentos y normas, en Europa lo mismo, cada país con sus leyes, sus normas y su política fiscal, en Europa lo del cupo vasco no sería posible.

Europa la componen diversas naciones con su cultura diferente, hasta la religión es distinta.
Todos estos aspectos en unas naciones que como España es de siglos, tendrán que ceder mucha soberanía en beneficio del común, es como aprendí en el colegio, que tenía que reducir a un común denominador el conjunto de quebrados, es lo que hará grandiosa  la creación de una Unión Europea auténtica que como USA es modelo de unión.

A pesar de todo sigo manteniendo que la UE es un buen proyecto, pero hasta hoy es sólo eso, un proyecto.
A las personas que a un lado y otro del espacio político no quieren esa unión, que tienen argumentos sólidos unos y otros, me gustaría decirles que tengan confianza en sí mismos, que lo mismo que podemos crear "una mierda muy grande", podemos "crear una cosa muy buena y grande".
Que los de fuera de la UE querían una débil o inexistente es un hecho, que nos pondrán "chinitas" para estorbar, también es un hecho, pero por ello mismo seremos más fuertes si lo conseguimos.

La historia de desunión hasta ahora nos ha costado millones de muertos entre nosotros mismos en numerosas guerras, y también millones de victimas y victimarios en guerras civiles; es hora ya de no rendirse y perseguir esa casi imposible unión fiscal, económica y de iguales leyes y reglas para todos los miembros.

No puede ser que en un sitio un delito lo sea y en otro no. Si en Alemania o en Bélgica ciertas cosas no son delito, es decir son legales, quiere decir que la ley no existe, son reglas culturales e interpretables por el individuo, y si esto es así, démonos unas reglas consensuadas para que todos podamos jugar sin engaños ni hacernos trampas, porque si son interpretables son discutibles.
Mientras esto no sea así, volvemos al aldeanismo, nosotros tenemos nuestras leyes, nuestras reglas y el que las trasgredan será guillotinado, importándonos una "higa" lo que otra comunidad diga y opine, pues la verdad, la justicia es opinable y cultural.
Lo mejor en el caso de "Puchi", y si nuestros jueces no han prevaricado, mientras no tengamos reglas comunes, deberían no aceptar los términos de la extradición, y que "Puchi" se quede allí, y en cuanto
volviera se le cobrara todo lo debido penalmente con arreglo a nuestras reglas y leyes.

Se ha desatado una euforia en la banda golpista, y una frustración en la anti separatista, ambas emociones sólo indican un estado social de crispación y son erróneas esas percepciones, no hay motivos ni antes ni ahora para el entusiasmo, los golpistas sabían que ese juez les era favorable, pero es sólo un juez, no una audiencia superior.

El juego sigue, que como una partida de ajedrez lenta, puede durar más de ciento cincuenta movimientos, pero hasta el jaque mate, todos los movimientos son medidos y muy tácticos.
Enfríen ambos contendientes sus ánimos y sus calenturas, el que sume más y mejores posiciones, tendrá más posibilidades de éxito.
Lo que estoy seguro es que las posibilidades de violencia extrema no serán posibles con este juego de posiciones lentas, que sólo exige violencia medida y puntual, claro que esto no consolará a las piezas abatidas, pero es una partida como he dicho posicional no de una rápida y de agresivos movimientos de apertura que siempre lleva desde el primer movimiento violencia extrema.

De cualquier forma el proyecto UE está en el momento adecuado para que se empiecen a ver la calidad de las costuras y si los hilvanes están bien diseñados, hartos de nuestros malos gobernantes, vimos una solución digna en la suma de todos los europeos, no se nos ocultaban los obstáculos que nos saldrían adelante, aún creo que podremos hacerlo, nuestros políticos se tendrán que poner del lado del europeísmo o del otro lado, creo que sólo MÁS EUROPA es la solución, cuanto más Europa menos problemas tendremos, pero la defensa de mi europeísmo la dejaremos para el momento que viene ya mismo, sólo quiero apuntar que si no estuviéramos en Europa, éste problema golpista, por ejemplo, lo hubiéramos intentado solucionar con las bayonetas, como hemos hecho desde hace trescientos años atrás.


¿Eres genérico o de marca registrada?
Entre nosotros viven gentes que se creen, posiblemente con razón, que son de marca registrada, no son de "marca registrada" por haberse empadronado en un lugar determinado, se creen pertenecer a un exclusivo registro de "pedigri" en un claro sentido de supremacismo excluyente.
Yo claramente me decanto del lado de los genéricos, que no somos inferiores en nada, salvo en la estupidez... 



La soledad espanta a veces y la soledad en compañía más todavía.
Cuando no se vivía en crisis económica hubo un tiempo en que las personas mayores eran un estorbo para tu sociedad de ocio, en pocos años la crisis y los que tenían cerca unos mayores todavía útiles fueron un tesoro, pues con su presencia o sus pensiones eran un refugio para vadear la crisis con sus habilidades sociales, se trocaron de un estorbo para el ocio en un tesoro muy apreciado, pues cuidaban a tus niños, los acompañaban al cole o los recogían del médico o dentista mientras tú trabajabas, te servían de guarderías responsables y eficientes por el trato personal y cariñoso libre de sicarios.
Ello en lo material, en lo filosófico están devaluados los posibles valores de los mayores que no son tenidos en cuenta.

Hoy veo una escena: Una pareja joven, él  atiende solícito los primeros pasos de un bebé de tres añitos, está él pendiente de los primeros y torpes pasos del bebé que había sacado del carrito para que andara, mientras el padre estaba disfrutando de sus primeros y torpes pasitos, la mujer  estaba pendiente de su móvil.

No pongo el acento en la actitud reprobable de la madre que se estaba perdiendo algo único en la vida de su retoño, como son sus primeros pasos o las primeras palabras apenas entendibles de su hijo, pongo el acento en el móvil, ese artefacto que cada vez más rechazo por el uso y el abuso que de él se hace.

Dicen los exégetas del móvil: “es que se tiene el mundo en sus manos”, y eso mismo es lo malo, lo perverso y hasta lo satánico.
Es una ventana al mundo, y por ahí también entra el “ladrón” por ella sin llamar.

Hoy tenemos la soledad extendida en la familia, donde cada vez más se entra en el hogar sin saludarse, directamente al dormitorio donde se tumban en la cama con el móvil en la mano hasta que se les llama a comer, y ya durante la comida tampoco se hablan, eso si no se llevan la comida al cuarto, cada uno enganchado al móvil.

Hago una traslación al futuro, esa misma familia “teléfono movilizada” cuando sean mayores no van a ser suficientemente responsables para cuidar nietos, como tampoco lo fueron para educar hijos.

Hoy y mañana esas familias “teléfono movilizadas” están realmente solas, espantosamente solas, aún estando “reunidas” en un chat virtual.

Vivir en la hipocresía
Siempre he vivido rodeado de hipocresía, una sociedad clericalizada donde los primeros hipócritas eran los clérigos, usaban como castigo la lectura obligada del Evangelio y como castigo a una falta leve el rezar de rodillas y cara a la pared, la asistencia a misa como una obligación de la que se tomaba nota puntualmente.
Muchas décadas de este curioso sistema de pedagogía ha sido una fábrica de anti católicos, y éstos sumados a los antiguos posos de anticlericalismo dan como resultado la actual situación social al respecto.
Hoy la sociedad no está clericalizada y los procaces ateos se mofan públicamente de imágenes y ritos, de las creencias católicas, pero transigen con otras religiones foráneas con tal que no sean católicas, pero sigue esa sociedad siendo hipócrita y el tono dominante  en todos los ámbitos, políticos, morales, o religiosos, y los líderes de todos esos ámbitos sus peores ejemplos de hipocresía.

Nadie vive como predica, el que predica moral es inmoral en su comportamiento, el que honradez, es el rey de los ladrones, el que justicia, ni la conoce, el que habla de solidaridad, es el jefe de los explotadores, el que dice amar al pueblo, lo tiraniza si puede, el que se dice defensor de la mujer, comercia con ellas, y de éste modo todos vivimos en la hipocresía pero adoptamos etiquetas amables y lisonjeras.
Los que se esfuerzan por vivir moralmente, no se les comprenden e incluso se les intentan apartar como a un abstemio de una fiesta de borrachos por ser un mal ejemplo.
A pesar de todo somos como una bola negra en una piscina de bolas blancas, que sola, y si no se deja enterrar, por sí sola destaca. En una habitación oscura una simple llama alumbra mucho.



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