¿Podemos caer en la hipocresía?
Hoy he tenido una conversación con unos amigos que se lamentaban de la pérdida de empleo (los suyos) por haber tenido que cerrar su fábrica, culpando de ello a la mano de obra barata y esclava de oriente. La paradoja es que hemos vivido este mal sueño de bienestar gracias sobre todo al precio irrisorio de los consumibles. ¿Hubiéramos podido pagar unas deportivas de marca habiendo sido pagados salarios decentes y dignos? ¿Podríamos disfrutar de nuestros aparatos electrónicos de tecnología avanzada si no se hubiera recurrido a las materias primas en países de leyes laxas y esclavista (léase coltán etc.)? Antes fabricábamos maletas y marroquinería en nuestro país, pero nuestros avispados empresarios, han cerrado las fábricas en España y se convierten en “importadores” de mercadería de oriente, desertizando industrialmente la nación española. Hagamos un poco de memoria histórica. Antonio trabajaba en una multinacional recién implantada en España al albur de una man...