El hábito de prever.
Dentro de la complicación del ser humano, está el hábito de “prever”. Un hábito que puede ser bueno y malo (como todo en la vida) pero lo que si puede ser (eso seguro) es un elemento que nos sature de cosas y sensaciones. Prevemos que podemos necesitar en el futuro ese “cacharro” arrinconado que llevamos años sin usar… Prevemos que podemos necesitar un monto de dinero en las décadas futuras (y no tenemos certeza de que estaremos vivos ni bajo que condiciones). Prevemos que podemos engordar 10 kilogramos y guardamos esos vaqueros cuatro tallas mayores que la que tenemos ahora (yo por ejemplo, aunque los acabo de tirar). Podríamos hacer una lista enorme. La culpa quizás la tenga el instinto de supervivencia que con la perspectiva de la experiencia nos hace prever para sobrevivir… Este hábito se puede controlar en su “descontrol” comprensible, desde la perspectiva del minimalismo. Aplicando el sentido práctico del minimalista, objetará que es mejor impl...