sábado, 30 de mayo de 2020

Re edición de construyendo el futuro

Años después, esta entrada que escribí con el corazón, un corazón militante y no debidamente valorado en su momento, me conmueve su inocencia y virginidad llena de candidez; cierto que conseguí conmover a algunas personas, pero no las suficientes al parecer, el "sistema" pudo más al contar con la "condición humana" a su favor, que es muy fuerte, por eso mismo mis reflexiones posteriores que analizaron todo lo sucedido dieron paso a mis actuales conclusiones que vengo mostrando en mis últimas re ediciones.
Toda la entrada está llena de parábolas y mensajes entre líneas, quizá debí ser más claro, pero pienso que la condición humana sigue vigente.

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El futuro, como los edificios, se tiene que construir en un orden y con los materiales adecuados; de lo contrario se vendrá abajo a las primeras tormentas…

Parece claro que nadie aconseja empezar por el tejado…es decir de arriba hacia abajo.

Requiere de un suelo estable, unos cimientos adecuadamente anclados teniendo en cuenta hasta los riesgos de terremotos…

Con esa base consolidada podemos empezar a crecer en altura hasta coronar el edificio…que puede ser una torre o una casa horizontal y mimetizada con el medio ambiente. Los ingenieros o arquitectos prestarán su auxilio como técnicos, pero es la base la que con la debida argamasa dará firmeza y consolidará la construcción.

Claramente quería expresar que la construcción del futuro dependería de la base moral de la gente que formara esa sociedad, que como materia prima sería la que cimentara el futuro, y el orden de construcción sería el lógico y el prudente.


El edificio en que ahora vivimos, está gravemente afectado por la corrupción generalizada, afectando incluso al material de obra…

Lógico, fue construido por los ingenieros sociales-políticos para su disfrute y solaz con una argamasa pobre en cemento…

No me quejaba solo de la corrupción de la sociedad, me quejaba de que las gentes habían sido corrompidas a su vez por los dirigentes del  mundo, que intencionadamente pervirtieron a la gente intencionadamente para su propio provecho, algo que ya conocía pero tenía la esperanza de que quedara un resto suficiente para comenzar esa construcción de futuro.


Ahora ante el derrumbe previsible, donde ya no es posible obra de reforma, se plantea una remodelación de calado…

No será posible dado lo afectado de corrupción que está todo el edificio, desde la viga maestra hasta el más sencillo puntal…


Algunos siguen en el error de creer que con estériles e inocuas algaradas van a construir algo sólido…


En mi opinión sólo después de haber cernido/limpiado todos los materiales de obra principales de corrupción, podemos con lo que quede aprovechable, comenzar a pensar en otro edificio nuevo…


Los materiales precisos para este menester serán medidos por la coherencia, la responsabilidad personal, la generosidad, la mirada larga hacia el futuro y no al corto/medio plazo.

Hasta aquí realicé un ligero análisis, que siguiendo la frase de Albert Einstein que decía que si haces algo con los mismos materiales, obtendrás los mismos resultados, por lo que se impondría hacerlo con materiales mejores.

A continuación apuntaba unos valores imprescindibles a tener en cuenta:

Coherencia:

·        Se vivirá como los principios que decimos defender y desear, es decir, empezaremos la revolución en nosotros mismos primero, en el día a día, rechazando todo contacto con la corrupción y los corruptos. Con nuestra actitud virtuosa de rechazo activo y de tolerancia cero hacia los corruptos y su corrupción, los meteremos en un apartado donde morirán de hambre al no encontrar tejido para multiplicarse.

·        Crea tu propio ejemplo a seguir.

Considero que esta propuesta es la más importante, que de su implementación radical depende todo. Como hemos visto en fecha en que la re edito, casi nadie cumplió esta norma que es la piedra angular de todo el edificio social, que la más absoluta incoherencia se ha instalado en nuestra sociedad, donde el incumplimiento de las promesas dadas y la mentira descarada es norma y no tienen castigo electoral,  haciendo imposible la construcción de un futuro bueno.
Sé que soy un soñador y un utópico, pero sigo teniendo la esperanza de que cunda el ejemplo y en ello me afano aún en el día de hoy.

Responsabilidad personal:

·        Se votará no como hasta ahora, al menos malo o en contra de…dado que posiblemente sea una misma moneda con dos caras.

·        Con nuestro farol, alumbraremos antes de apoyar o votar, en caso de encontrar entre nuestras filias un caso de corrupción, nos abstendremos de votar o apoyar esa opción.

Generosidad:

·        Se mirará que el beneficio esté asegurado para el futuro que heredarán tus hijos, no el que tu disfrutes…

·        Trabaja para el colectivo.



Con estas simples normas (aunque sé difíciles de cumplir, pero no imposible de hacerlo) podremos empezar a construir un nuevo futuro sostenible.


Se me acusará de soñador de utopías, pero desde ahora digo que esto es como una profecía, si no corregimos nuestro proceder, si no ponemos en practica lo escrito en lo que considero "piedra angular" en la que se debe apoyar todo el porvenir, el porvenir es muy oscuro y que nos sumergimos como sociedad en un infierno al que ya le olemos su cercanía, y ese es el futuro que habremos construido con nuestra contumacia en el error, y que la inmensa mayoría disfrutará a buen seguro.

Creo que esta vez lo digo de manera muy clara, el que tenga oídos que escuche.




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